Saber escuchar
  1. Spanish
  2. ePUB (apto para móviles)
  3. Disponible en iOS y Android
eBook - ePub

Descripción del libro

Saber escuchar es una habilidad crítica que a menudo se da por sentado. Al aprender a escuchar atentamente, conseguirás mantener a tus empleados más comprometidos, fomentar el descubrimiento de nuevas ideas y escuchar lo que necesitas escuchar en una reunión en lugar de lo que esperas escuchar.

A través de las investigaciones de reputados especialistas de la Harvard Business Review, este libro te enseñará lo que hacen los grandes oyentes, cómo mantenerse completamente presente en conversaciones desafiantes y cómo la escucha empática puede ayudar a otros a aprender y a crecer.

Preguntas frecuentes

Sí, puedes cancelar tu suscripción en cualquier momento desde la pestaña Suscripción en los ajustes de tu cuenta en el sitio web de Perlego. La suscripción seguirá activa hasta que finalice el periodo de facturación actual. Descubre cómo cancelar tu suscripción.
No, los libros no se pueden descargar como archivos externos, como los PDF, para usarlos fuera de Perlego. Sin embargo, puedes descargarlos en la aplicación de Perlego para leerlos sin conexión en el móvil o en una tableta. Obtén más información aquí.
Perlego ofrece dos planes: Essential y Complete
  • El plan Essential es ideal para los estudiantes y los profesionales a los que les gusta explorar una amplia gama de temas. Accede a la biblioteca Essential, con más de 800 000 títulos de confianza y superventas sobre negocios, crecimiento personal y humanidades. Incluye un tiempo de lectura ilimitado y la voz estándar de «Lectura en voz alta».
  • Complete: perfecto para los estudiantes avanzados y los investigadores que necesitan un acceso completo sin ningún tipo de restricciones. Accede a más de 1,4 millones de libros sobre cientos de temas, incluidos títulos académicos y especializados. El plan Complete también incluye funciones avanzadas como la lectura en voz alta prémium y el asistente de investigación.
Ambos planes están disponibles con un ciclo de facturación mensual, semestral o anual.
Somos un servicio de suscripción de libros de texto en línea que te permite acceder a toda una biblioteca en línea por menos de lo que cuesta un libro al mes. Con más de un millón de libros sobre más de 1000 categorías, ¡tenemos todo lo que necesitas! Obtén más información aquí.
Busca el símbolo de lectura en voz alta en tu próximo libro para ver si puedes escucharlo. La herramienta de lectura en voz alta lee el texto en voz alta por ti, resaltando el texto a medida que se lee. Puedes pausarla, acelerarla y ralentizarla. Obtén más información aquí.
¡Sí! Puedes usar la aplicación de Perlego en dispositivos iOS o Android para leer cuando y donde quieras, incluso sin conexión. Es ideal para cuando vas de un lado a otro o quieres acceder al contenido sobre la marcha.
Ten en cuenta que no será compatible con los dispositivos que se ejecuten en iOS 13 y Android 7 o en versiones anteriores. Obtén más información sobre cómo usar la aplicación.
Sí, puedes acceder a Saber escuchar de Peter Bergman,Rasmus Hougaard,Jacqueline Carter, Harvard Business Review, Genís Monrabà Bueno en formato PDF o ePUB, así como a otros libros populares de Desarrollo personal y Comunicación empresarial. Tenemos más de un millón de libros disponibles en nuestro catálogo para que explores.

Información

Año
2020
ISBN de la versión impresa
9788417963026
ISBN del libro electrónico
9788429195446

1

¿Qué hacen los que saben escuchar?

Jack Zenger y Joseph Folkman
Es muy probable que pienses que sabes escuchar. En realidad, la percepción que tenemos de nuestra habilidad de escuchar es muy similar a la que tenemos de nuestras habilidades para conducir, es decir, que la mayoría de los adultos pensamos que estamos por encima de la media.
Según nuestra experiencia, podemos afirmar que la mayoría de la gente piensa que la habilidad de escuchar se resume en tres aspectos:
«No hablar cuando otros hablan.
«Transmitir a los demás que les estás escuchando con expresiones faciales y sonidos verbales («Mmm»).
«Ser capaz de repetir lo que otros te han dicho prácticamente al pie de la letra.
De hecho, gran parte de los consejos que se dan sobre cómo escuchar correctamente aconsejan seguir estas tres premisas: estar callados cuando otros hablan, asentir con la cabeza y con sonidos verbales, y repetir lo que otros han dicho con frases como «Permíteme que me asegure de que te he entendido. Lo que estás diciendo es…». Sin embargo, un reciente estudio que hemos llevado a cabo sugiere que estos comportamientos no son suficientes para describir una buena capacidad de escuchar.
En un programa de desarrollo, que estaba diseñado para mejorar las habilidades de gestión emocional de los directivos, analizamos los datos que describían el comportamiento de 3.492 participantes. En una de las partes de este programa, los participantes puntuaban las habilidades de coaching de los directivos. Cuando tuvimos los resultados, seleccionamos a aquellos que eran considerados como los oyentes más efectivos (el 5 % mejor). A continuación, los comparamos con la media de las demás personas e identificamos los 20 elementos en los que se diferenciaban de forma significativa. En función de estos resultados, identificamos las diferencias entre los oyentes medios y los oyentes excepcionales, y analizamos la información para determinar cuáles eran las características que sus compañeros habían señalado como comportamientos propios de un oyente excepcional.
Finalmente, logramos sacar algunas conclusiones, unas previsibles y otras sorprendentes. Las agrupamos en cuatro grupos principales:
La buena capacidad de escuchar implica algo más que estar en silencio cuando otra persona habla. Contrariamente a lo que suponíamos, la gente considera que le prestan más atención cuando su interlocutor hace preguntas que promueven nuevas perspectivas. Estas preguntas son las que ponen en duda los supuestos tradicionales de una manera constructiva. Quedarte en silencio asintiendo con la cabeza no quiere decir que estés escuchando; en cambio, si realizas una pregunta pertinente le das a entender a tu interlocutor que, además de haber escuchado lo que ha dicho, lo has entendido correctamente y quieres información adicional. Siempre se ha sabido que escuchar bien consiste en establecer un diálogo bidireccional, y no una interacción en una sola dirección. Las mejores conversaciones son las activas.
La buena capacidad de escuchar incluye interacciones que refuerzan la autoestima de la persona. Los que saben escuchar hacen que la conversación sea una experiencia positiva para la otra parte, y esto no ocurre cuando el oyente adopta una postura pasiva o crítica. Los que saben escuchar logran que la persona que habla se sienta respaldada y segura con ellos. Una de las características de la capacidad de escuchar es que se crea un entorno seguro en el cual los temas y las diferencias se pueden tratar abiertamente.
La buena capacidad de escuchar es vista como una conversación cooperativa. En estas interacciones, el feedback fluye tranquilamente en ambas direcciones sin que ninguna de las dos partes adopte una postura defensiva por los comentarios que se hacen. En cambio, los que no saben escuchar son vistos como personas competitivas que solo escuchan para identificar los errores en el razonamiento o en la lógica, y que utilizan los silencios para preparar sus respuestas. Este es el caso de los que saben debatir, pero no el de los que saben escuchar. Los que saben escuchar pueden cuestionar las opiniones y discrepar, pero la persona que habla siente que el oyente lo hace para ayudarle, no para ganar la discusión.
Los que saben escuchar suelen hacer sugerencias. La buena capacidad de escuchar incluye siempre el intercambio de feedback positivo para que la otra persona pueda considerar otras alternativas. En cierto modo, esta característica nos sorprendió porque no es poco frecuente oír quejas como «Fulano no escuchaba, solamente interrumpía e intentaba solventar el problema». Quizás lo que esta información nos está diciendo es que el problema no se encuentra en las sugerencias, sino en el modo en el que se hacen. Otra posibilidad es que estamos más dispuestos a aceptar sugerencias de aquellos que sabemos que son buenos oyentes. (Alguien que está en silencio durante toda la conversación y que de pronto interviene para sugerir algo no es visto como una persona fiable. Alguien que parece combativo y crítico y después quiere dar consejos no es visto como una persona de confianza).
Mientras que muchos de nosotros pensábamos que ser un buen oyente consistía en ser como una esponja que absorbe con precisión lo que la otra persona dice, los resultados de nuestro estudio muestran que ser un buen oyente significa funcionar como un trampolín, es decir, que en lugar de absorber simplemente las ideas, tienes la capacidad de amplificarlas, dinamizarlas y clarificarlas. Consiste en ser ese tipo de persona que te hace sentir bien, no por absorber pasivamente lo que dices, sino por darte su apoyo activo. De esta manera, consigues ganar energía y altura de la misma manera que un saltador de trampolín.
Evidentemente, existen diferentes niveles en la capacidad de escuchar. No todas las conversaciones requieren el máximo nivel, pero muchas conversaciones se beneficiarían de una mayor atención y de una mejor capacidad de escuchar. ¿Qué nivel de escucha te gustaría?
Nivel 1: El oyente crea un entorno seguro en el cual se pueden discutir tranquilamente asuntos difíciles, complejos o emotivos.
Nivel 2: El oyente deja a un lado las distracciones como el teléfono móvil o la tableta y concentra su atención en la otra persona y en el contacto visual adecuado. (Este comportamiento no solo afecta a la impresión que la otra persona se hace de ti, sino que también influye en tus propias actitudes y sentimientos. Si actúas de esta manera te sentirás mejor interiormente y, al mismo tiempo, te convertirás en un mejor oyente).
Nivel 3: El oyente intenta entender la sustancia de lo que la otra persona está diciendo. Capta ideas, hace preguntas y repite las cosas para confirmar que lo ha entendido bien.
Nivel 4: El oyente observa las señales no verbales, tales como las expresiones faciales, la transpiración, la respiración, los gestos, la postura y muchas otras señales corporales sutiles. Se calcula que el 80 % de lo que comunicamos viene de estas señales. Puede parecer extraño, pero escuchamos igual con los ojos que con los oídos.
Nivel 5: El oyente capta cada vez más las emociones y los sentimientos de su interlocutor sobre el tema en cuestión y los identifica y reconoce. El oyente empatiza con esos sentimientos y los reconoce de una forma comprensiva y sin juicios.
Nivel 6: El oyente hace preguntas para aclarar las opiniones que defiende su interlocutor y le ayuda a considerar el tema desde otro punto de vista. Esto incluye, en algunos casos, que el oyente aporte nuevos pensamientos o nuevas ideas sobre el tema que podrían ser útiles para la otra persona. Sin embargo, los buenos oyentes nunca se apoderan de la conversación para que sus asuntos pasen a ser el tema de discusión.
Todos estos niveles se refuerzan entre sí. Así pues, si has sido criticado, por ejemplo, por ofrecer soluciones en lugar de escuchar, es posible que necesites mejorar en alguno de los otros niveles (por ejemplo, dejar a un lado las distracciones o empatizar) antes de hacer sugerencias que sean apreciadas.
Creemos que a la hora de ser buenos oyentes la mayoría de nosotros nos quedamos cortos. Esperamos que este estudio, que nos ofrece una nueva perspectiva de la capacidad de escuchar, sea de alguna ayuda. Esperamos también, que aquellos que se dejan llevar por la ilusión de superioridad de su capacidad de escuchar sepan reconocer la realidad. También esperamos que desaparezca la idea que ser buen oyente consiste principalmente en actuar como una esponja absorbente. Por último, esperamos se entienda que la mejor forma de escuchar consiste en actuar como un trampolín, es decir, dando energía, aceleración y altura a la conversación. Estos son los rasgos distintivos de la buena capacidad de escuchar.
JACK ZENGER es consejero delegado de Zenger Folkman, una consultoría de desarrollo del liderazgo. Síguelo en Twitter @jhzenger. JOSEPH FOLKMAN es el presidente de Zenger Folkman. Síguelo en Twitter @joefolkman. Zenger y Folkman son coautores del artículo «Making Yourself Indispensable» publicado en HBR en octubre del 2011 y del libro Speed: How Leaders Accelarate Successful Execution.
Adaptado del contenido publicado en hbr.org,
14 de julio de 2016 (producto #H030DC).

2

¿Qué interfiere en la manera de escuchar?

Amy Jen Su y Muriel Maignan Wilkins
Nuestra capacidad de escuchar debería mejorar conforme vamos ascendiendo de categoría e incrementamos nuestra influencia. Pero saber escuchar es una de las habilidades más difíciles de dominar, y exige que descubramos algunas de las barreras que tenemos en nuestro interior.
Pongamos, por ejemplo, el caso de nuestra clienta Janet, una exitosa directora de una firma de consultoría y gestión. Recientemente, sus compañeros le dijeron que tenía que mejorar su capacidad de escuchar, un feedback que la dejó perpleja porque estaba segura de que era una buena oyente. Cuando les preguntó cuáles eran los motivos, sus compañeros explicaron que no respondía con exactitud a las preguntas que le hacían en las reuniones y que, muchas veces, no compartía las opiniones del resto del equipo. Janet quiso entonces ver qué estaba pasando. Parecía bastante sencillo, sin embargo, no lograba solucionar el problema. La clave, sorprendentemente, estaba en que tenía que centrarse en sí misma. Esto es lo que ella, y tú, deberíais hacer.

Ignora tu crítica interior

Janet se dio cuenta de que no estaba abierta al diálogo porque estaba nerviosa por su propio rendimiento. Su mente prestaba atención a una voz extraña —a su voz crítica interior— que controlaba lo que hacía durante las reuniones. Esto le ocurría especialmente en las presentaciones. La ansiedad por su propio rendimiento eclipsaba su habilidad para detectar los problemas que se escondían detrás de cada pregunta, y le impedía darse cuenta de las pistas que podrían solucionarlos. Deja de pensar en «sacar buena nota» en la presentación y concéntrate en el propósito de esta. ¿Qué es lo que te atrae del tema o de la audiencia?

Profundiza en cuál es tu función

Para escuchar atentamente, lo primero que debes hacer es creer que es una parte esencial de tu trabajo. Como dicen Boris Groysberg y Michael Slind es su artículo «Leadership is a Conversation» publicado en la revista Harvard Business Review, «Los líderes que se toman en serio la conversación organizacional saben ...

Índice

  1. Cover
  2. Half Title
  3. Title Page
  4. Copyright
  5. Contenidos
  6. 1. ¿Qué hacen los que saben escuchar?
  7. 2. ¿Qué interfiere en la manera de escuchar?
  8. 3. Escuchar a la gente
  9. 4. Tres formas para que los líderes escuchen con más empatía
  10. 5. Si aspiras a ser un gran líder, aprende a estar presente
  11. 6. Aprende a escuchar mejor
  12. 7. Para cambiar la mentalidad de alguien, deja de hablar y escucha
  13. 8. Apacigua las conversaciones con una gran carga emocional
  14. 9. El poder de escuchar para ayudar a la gente a cambiar
  15. 10. Cuando eres la persona con quien tus compañeros se desahogan
  16. 11. Controla las voces críticas que hay en tu cabeza
  17. Índice