Devi-Mahatmya.
El canto de la Diosa Suprema,
la Grandeza del Poder Femenino
Markandeya dijo:11
1.1 A Savarni, que es el hijo de Surya, se le conoce como el octavo Manu. Escucha cómo fue su nacimiento,
1.2 y cómo por el poder de la Gran Diosa, Savarni, el ilustre hijo del sol, se convirtió en el gran señor de la era-Manu.
Primer mito
1.3 Érase una vez, en la era cósmica de Manu, el nacido en la familia de los Caitra, un rey llamado Suratha que gobernaba sobre toda la Tierra.
1.4 Mientras protegía a todas las criaturas, igual que lo hacía con sus propios hijos, los reyes Kolavidhavamsin se convirtieron en sus enemigos.
1.5 Hubo entonces una batalla entre ambos, distinguiéndose él por las fuerzas divinas que poseía, pero, aun siendo inferiores los Kolavidhavamsin, este fue derrotado.
1.6 De regreso a su ciudad, tuvo que reinar solo sobre su propio territorio. Poco después, el ilustre rey fue de nuevo atacado por otros feroces enemigos.
1.7 Allí mismo, en su propia ciudad, sus tesoros y ejércitos, al pobre rey le fueron arrebatados, por secretarios perversos con espíritu malintencionado.
1.8 El rey, privado de su autoridad, con el pretexto de que se iba a cazar, montó en su caballo y, en soledad, cabalgó hacia la densa espesura del bosque.
1.9 Fue entonces cuando avistó el santuario de Medhas, el sabio, más conocido como el dos-veces-nacido,12 poblado con bestias salvajes, que habían sido domesticadas, y resplandeciente con sus discípulos.
1.10 Fue recibido con honores y durante algún tiempo habitó este lugar, paseando de un lado a otro en el santuario del gran eremita.
1.11 Después, reflexionó; su mente, afligida estaba por el egoísmo: «He perdido la ciudad que antaño estuvo protegida por mis antepasados.
1.12 »¿Estará bien gobernada ahora por mis malvados enemigos, según las leyes del dharma?13 No lo sé. Mi mejor elefante, valiente y siempre bravío, ha caído también en sus manos. ¿Qué clase de trato le estarán dando?
1.13 »Aquellos que constantemente me seguían con favores, riquezas y comida, seguro que ahora estarán suplicando a otros reyes.
1.14 »Y los despilfarradores continuarán malgastando mi dinero; el tesoro que con gran dificultad acumulé ya lo habrán derrochado».
1.15 El rey, una y otra vez, le daba vueltas a todo esto.
1.16 Después se encontró con un vaisya (de la casta de los comerciantes) que estaba solo en los alrededores del santuario del sabio-Brahman. Y le preguntó: «¿Quién sois? ¿Por qué habéis venido aquí?
1.17 »¿Por qué parecéis afligido y triste?». Tras escuchar las palabras del rey, pronunciadas afectuosamente,
1.18 el comerciante se inclinó en señal de obediencia y le respondió. Dijo así el comerciante: «Me llamo Samadhi, soy comerciante y de familia rica.
1.19 »Mi mujer y mis hijos me desecharon de casa, llevados por la codicia.
1.20 »Solo, sin mi propia gente, desposeído de todos mis bienes, he llegado a estos bosques apenado, abandonado por todos los más queridos. En esta morada, no discierno con claridad si esta situación es realmente buena o mala.
1.21 »A mis hijos, mis esposas, mis familiares, ¿les irán las cosas bien o mal en casa?
1.22 »Y ¿cómo? ¿cómo estarán mis hijos? ¿Se comportarán bien?». El rey le respondió: «¿Por qué se apega tu mente amorosamente a todos estos hijos y esposas que con egoísmo usurparon tus riquezas?». El comerciante le dijo:
1.23 «Estas mismas palabras me he preguntado yo muchas veces. ¿Qué puedo hacer? Mi mente no está hecha para la vileza.
1.24 »Mi mente se vuelca con afecto hacia esos mismos que me desecharon, los que negaron el amor a su padre y el cariño a su esposo, hacia todos estos de mi misma sangre, mi mente se inclina.
1.25 »¡Oh, gran sabio!, aunque sé que esto es una realidad, no llego a entender por qué la mente tiende a amar a aquellos que están faltos de buenas cualidades.
1.26 »Por esta causa mi suspiro se alza, también mi abatimiento. Y dado que mi corazón no se ha endurecido con los vacíos del amor, decid...