CUARTA PARTE
La sociología y la defensa de la profesión en América Latina
Declaración del Encuentro de Colegios y Asociaciones de Sociología en América Latina (ALAS)
Consejo de Profesionales de Sociología de Argentina: Alejandro Terriles
Colegio de Sociólogos de la Provincia de Buenos Aires: Juan Pedro Damian
Asociación de Sociólogos de la República Argentina: Rosana Pesce
Sociedad Brasileña de Sociología: Jacob Carlos Lima
Sindicado de Sociólogos de Rio de Janeiro (FNS-B), Brasil: Alexandre Fernandes Correa
Colegio de Sociólogas y Sociólogos de Chile: Maite Descouvieres
Federación de Profesionales de Chile: Mónica Vargas
Colegio de Profesionales en Sociología de Costa Rica: Carmen Camacho
Federación de Profesionales de Panamá: Rebeca Yanis
Asociación de Sociólogos y Sociólogas Egresados de la
Universidad de Panamá: Marina Abrego
Colegio de Sociólogos del Perú: Eduardo Arroyo
Colegio de Sociólogos del Uruguay: Miguel Serna, Eduardo Bottinelli
1. Expresan su compromiso con la promoción y defensa pública de la sociología y su oficio como ciencia de la vida, parte integral del saber científico, de su contribución al pensamiento crítico y de su compromiso con la sociedad de su tiempo.
2. Afirman la relevancia de la cooperación y solidaridad entre las asociaciones de sociología y los colegios profesionales, así como entidades académicas y gremiales en el ámbito nacional y subnacional, promoviendo la participación y el fortalecimiento de espacios de representación y de acción regional en América Latina y el Caribe, así como su vínculo, intercambio y participación activa con asociaciones internacionales de sociología.
3. Se plantean la difusión pública de la sociología y de su profesión mediante la generación y expansión de redes de sociólogas/os por medio de las nuevas tecnologías de comunicación para la promoción pública de la profesión del sociólogo/a.
4. Procuran estimular la generación de bases de datos con registro de sociólogos/as graduados y profesionales activos en cada país.
5. Se plantean la realización y extensión de encuentros en redes y eventos para la expansión capilar, descentralización y la visibilidad del papel de los sociólogos/as a lo largo de todo el territorio de cada uno de los países de América Latina y el Caribe.
6. Promueven la defensa activa de la profesión a través de acciones, regulaciones y protecciones en los mercados de trabajo y el ejercicio académico, público, privado y liberal de la profesión en el ámbito nacional y subnacional.
7. Se plantean la defensa activa de la profesión a través de acciones, regulaciones y protecciones ante las amenazas de su desregulación y liberalización comercial, en contrapartida estimular mecanismos de cooperación más equitativa entre países y regiones para la movilidad internacional de sociólogos/as.
8. Se propone el desarrollo de códigos de ética para el ejercicio del oficio y profesión del sociólogo/a para responder a las consecuencias e impactos sociales, culturales y valorativos sobre la sociedad.
9. En síntesis, procuran contribuir a una agenda común de trabajo que tiene como eje principal de acción la promoción y defensa de los espacios del oficio, inserción laboral y profesional del sociólogo/a en la sociedad.
El Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso) y los desafíos de las ciencias sociales en la coyuntura latinoamericana y caribeña
Karina Batthyány
Coyuntura latinoamericana y caribeña:
contradicciones y ambivalencias
Si una imagen puede sintetizar el momento actual de América Latina y del mundo es la encrucijada. Encrucijada compleja debido a un conjunto de fenómenos que se producen simultáneamente en lo económico, ambiental, político, ideológico, cultural y social. Esta complejidad trasciende los graves problemas de la pobreza, la falta de empleo o la concentración de la riqueza, involucrando otras dimensiones como los derechos humanos, las desigualdades, las migraciones, la corrupción, la violencia, la inseguridad, la postergación de los derechos de los pueblos indígenas, la ausencia de institucionalidad estatal, la movilización social, la calidad de la democracia, las derivas autoritarias de algunos gobiernos, la falta de oportunidades y la debilidad institucional del Estado.
En el contexto político se observan, por un lado, surgimientos y retornos de gobiernos de derecha y ultraderecha, neoconservadores y neoliberales, con políticas sociales regresivas, excluyentes y retrocesos a nivel de derechos y condiciones de vida dignas. También, vulneraciones a la institucionalidad y avasallamiento de las libertades y los derechos políticos y civiles. Por otro lado, permanencia y en algunos casos revitalización de gobiernos progresistas o populares a nivel nacional y local.
A pesar de la mejora relativa de indicadores económicos y sociales en las últimas décadas, las desigualdades persisten. Esto abre un panorama de tensiones, paradojas y tendencias contrapuestas. Indicadores que relativamente mejoran en series de mediana duración y desigualdades que permanecen y hasta se profundizan. De esta manera, se visibilizan desigualdades multidimensionales, no solo socioeconómicas, de ingresos, fiscales o de posición social.
La desigualdad es una característica histórica y estructural de las sociedades latinoamericanas y caribeñas que se ha mantenido y reproducido incluso en períodos de crecimiento y prosperidad económica. Estos altos niveles de desigualdad representan un claro obstáculo al ejercicio de los derechos de las personas, a la ampliación de la ciudadanía y la democracia.
En nuestra región latinoamericana las oportunidades de desarrollo están muy ligadas a dónde se haya nacido, sexo, grupo étnico, raza, religión u orientación sexual. La desigualdad de ingresos es también una dimensión relevante, pero no es la única dimensión significativa. Las desigualdades de género, orientación sexual, raza, grupo étnico, religión, situación económica y situación geográfica siguen afectando a la región y muchos de sus habitantes continúan en situación de pobreza. La erradicación de la pobreza y la pobreza extrema, así como la reducción de la desigualdad, en todas sus dimensiones, continúan siendo desafíos centrales.
Aunque hubo avances importantes en los últimos quince años, los datos de Cepal permiten confirmar que América Latina y el Caribe sigue siendo la región más desigual del mundo y presenta un índice de Gini promedio casi un tercio superior al de Europa y Asia Central. También, siempre de acuerdo con esos datos, entre 2002 y 2016 se produjeron en la región avances importantes en términos de inclusión social y laboral, pero persisten brechas estructurales que afectan en forma más acentuada a las mujeres y los jóvenes, así como a las personas indígenas, afrodescendientes y con discapacidad.
Entre ellos, y no de manera excluyente, requieren especial atención:
- Violencias y desigualdades de género: la situación de las mujeres se deteriora; ellas están más expuestas a violencias y desigualdades en la mayoría de los países de la región. En el mismo sentido, sectores políticos conservadores y reaccionarios, que proclaman el antifeminismo, persiguen lo que ellos llaman “ideología de género” y criminalizan las diversidades, se han fortalecido en los últimos años. La consolidación de la integración de las mujeres al mundo público en estos últimos cincuenta años, relacionada con su presencia continua y ascendente en el mundo laboral, así como con cambios sociodemográficos tales como la reducción de la fecundidad, la prolongación de la esperanza de vida y las uniones de pareja más tardías, no ha significado cambios significativos en la brecha de desigualdad que afecta a la mayoría de las mujeres.
- Procesos de inestabilidad política que refuerzan estas situaciones debilitan las políticas públicas y la capacidad estatal y amenazan el desarrollo del conocimiento en las universidades e instituciones de investigación, sea por restricciones políticas a la libertad intelectual y el ejercicio profesional o por la reducción presupuestaria.
- Crisis ambiental: las sociedades latinoamericanas sufren de manera directa las consecuencias sociales y ambientales del cambio climático global. La devastación, las pérdidas de vidas humanas y los cuantiosos daños materiales se presentan como resultado de la expansión de modelos de desarrollo insustentables, con matrices y patrones energéticos visiblemente predatorios.
- Migración y movilidad humana: la movilidad humana a través de la migración y la movilidad es un fenómeno social de enorme impacto en la realidad contemporánea. Las acentuadas desigualdades sociales, la violencia y la búsqueda de mejores condiciones de vida han crecido en los países de la región.
En todos los casos, estas dimensiones operan de manera combinada, generando una vulneración y un deterioro de los derechos humanos en la mayoría de los países de la región. Esto refuerza las situaciones de violencia que viven amplios sectores sociales, siendo las mujeres, los niños, los jóvenes y los migrantes los más expuestos a ellas en los últimos años.
Desafíos para las ciencias sociales y humanas ante esta coyuntura
La complejidad que atraviesa nuestra región requiere cambios que permitan elaborar agendas de temas prioritarios y el abordaje inter y multidisciplinario desde la diversidad de las ciencias sociales y humanas, pero también desde la interacción con otras ciencias. Esto requiere ampliar los horizontes de la oferta educativa, de la investigación social, crear y consolidar espacios de encuentros académicos, políticos y sociales más allá de los tradicionales, todo lo cual implica la reivindicación de las ciencias sociales en su potencial crítico y transformador.
Ante desigualdades multidimensionales y procesos políticos inestables y complejos, se hacen necesarias herramientas de análisis, interpretación y comprensión que sean multidimensionales, transversales e interdisciplinares.
A desigualdades multidimensionales, corresponden abordajes que den cuenta de esa complejidad, esa construcción interseccional con dimensiones económicas, sociales, ambientales, de género, generacionales, territoriales, culturales, educativas, laborales, vinculadas a migraciones y desplazamientos, entre otras.
Esta comprensión multidimensional, transversal e interdisciplinar posibilitará construir herramientas de política pública e intervención social que permitan transformar la realidad social hacia sociedades más justas, democráticas, igualitarias y que fortalezcan los derechos humanos.
Clacso, en cuanto la mayor red global de las ciencias sociales y las humanidades con perspectiva latinoamericana y caribeña, creada en 1967 y que actualmente reúne a más de 700 centros de investigación y posgrado en 51 países de América Latina y otros continentes, se propone:
- Promover la investigación social para el combate a la pobreza y la desigualdad, el fortalecimiento de los derechos humanos y la participación democrática.
- Contribuir, desde los aportes de la investigación académica y del pensamiento crítico, a promover políticas de desarrollo sustentables en términos económicos, sociales y ambientales.
- Tender puentes entre la investigación social y las políticas públicas, impulsando acciones innovadoras, creativas y viables ante los grandes desafíos sociales, educativos, culturales y ambientales de América Latina y el Caribe.
- Apoyar la formación de redes de investigadoras e investigadores en instituciones en las ciencias sociales y las humanidades.
- Apoyar y promover la investigación y las condiciones de trabajo de quienes investigan, sobre todo en aquellos países con menor desarrollo relativo de las ciencias sociales o con situaciones económicas y políticas frágiles e inestables.
- Formar capacidades de investigación en investigadoras e investigadores en formación, decisores de políticas públicas y activistas sociales.
- Fortalecer las posibilidades de desarrollo científico y académico de los grupos con menos oportunidades: mujeres jóvenes, negros y afros, rurales, indígenas, jóvenes de sectores populares urbanos, entre otros.
- Fortalecer los procesos de internacionalización académica en América Latina y el Caribe.
- Promover el acceso abierto a la producción académica latinoamericana y caribeña, democratizando el conocimiento y facilitando su uso por parte de diversos actores políticos y sociales.
- Promover los diálogos Sur-Norte y Sur-Sur de...