
- 140 páginas
- Spanish
- ePUB (apto para móviles)
- Disponible en iOS y Android
eBook - ePub
La vía de la experiencia o la salida del laberinto
Descripción del libro
La postmodernidad plantea con clarividencia un problema, aunque no aporte soluciones. La razón se ha desestructurado, apagando las luces y sumiendo a Occidente en la oscuridad. Solo alcanzamos a ver un mundo fragmentado. ¿Es posible encontrar senderos dentro de ese laberinto? ¿Qué propuestas hay, qué alternativas?
El autor, recurriendo a Lyotard, Ratzinger y Wojtyla, propone la vía de la experiencia. Una vía fundada en la integralidad de la persona, en su recorrido vital y en una inteligencia aliada con la corporalidad. Solo esta vía puede encender de nuevo la luz que oriente a Europa y la libre del camino involutivo al que parece destinada
Cuenta con la confianza de 375,005 estudiantes
Acceso a más de 1 millón de títulos por un precio mensual asequible.
Estudia de forma más eficiente usando nuestras herramientas de estudio.
Información
Categoría
FilosofíaCategoría
Humanismo en filosofía1.
CAMINOS EN UN MUNDO FRAGMENTADO: JOSEPH RATZINGER VS. JEAN-FRANÇOIS LYOTARD
LA POST-MODERNIDAD, ESTE DIFUSO movimiento que nos advierte con lucidez que nos encontramos en un cambio de época, pero que solo alcanza a definirse —al menos por ahora— de modo negativo, ha planteado con penetrante clarividencia una cuestión central: el problema de la verdad ante el ocaso de la racionalidad moderna. La Ilustración generó un proyecto fuerte de razón, con sus ilusiones y esperanzas, que impulsó durante siglos a la sociedad occidental. Se sabía qué era el hombre, en qué debía creer y qué debía esperar. Pero la desestructuración de la razón moderna, su debilitación, su auto-limitación, ha ido apagando poco a poco el mundo de las Luces y sumiendo a Occidente en una oscuridad en la que solo vemos tímidos destellos reflejados en los fragmentos de ese gran ideal resquebrajado. Fragmentación: esa parece ser la palabra clave en la epistemología posmoderna. Y, por tanto, razón débil, razón líquida, perspectivismo, relatividad de la verdad, micro-relatos y resignación. La orgullosa razón moderna reducida a una triste y humilde exploración del propio microcosmos con apenas esperanzas de alcanzar algo que puede aspirar al nombre solemne y antiguo de verdad.
¿Es esto todo lo que puede esperar el hombre de su mente en el siglo XXI o es posible encontrar aún senderos significativos en este mundo fragmentado? ¿Estamos condenados para siempre a la futilidad, a la superficialidad y al hundimiento en las Dunas de lo Efímero o existen posibilidades de descubrir un camino que nos saque del Laberinto de la Fragmentación y nos conduzca al Valle del Sentido, al menos de un cierto sentido, de una significación limitada pero consistente? ¿Hay salida de esta confusión en la que nos ha introducido, de manera paradójica, la lineal racionalidad moderna?
No cabe duda de que, si existe, este camino deberá ser nuevo. No parece factible que los caminos ya recorridos puedan conducirnos a la salida, pues son ellos los que nos han dirigido al Laberinto de la Fragmentación. Además, en la filosofía no hay vuelta atrás. Quien mira al pasado se convierte en estatua de sal. Las críticas nunca pueden ser anuladas, solo superadas. No queda otra, para salir del Laberinto, que encontrar una nueva vía que, consciente de todos los desajustes epistemológicos acontecidos hasta el momento, sea no solo capaz de identificarlos, algo relativamente fácil, sino de ofrecer una alternativa: un nuevo camino que recorrer y por el que avanzar dejando atrás el sendero que nunca se ha de volver a pisar. Este es el objetivo de este texto: presentar una nueva propuesta epistemológica, la experiencia integral, que se postula como una vía de salida de la fragmentación contemporánea, como un camino capaz de construir el sentido en un contexto de posmodernidad. Pero, antes de dar más pasos, hay que plantear el problema con mayor precisión y profundidad. Y, para ello, nada mejor que recurrir a dos análisis particularmente brillantes sobre la epistemología moderna y postmoderna, los realizados por Jean-François Lyotard y Joseph Ratzinger.
LA CONDICIÓN POSTMODERNA PARA JEAN-FRANÇOIS LYOTARD
Es conocido que La condición post-moderna[1], el famoso libro que Lyotard publicó en 1979, se ha convertido en uno de los iconos teóricos de la postmodernidad, en una especie de vademécum de esta corriente. Pero quizás es menos conocido que el origen de esta obra es un informe sobre la situación del saber que le fue solicitado por el Conseil des Universitès del gobierno de Quebec. De ahí el subtítulo de la obra: Informe sobre el saber. Y es que, en efecto, este es el tema del libro: una investigación sobre la situación del saber, la ciencia y el conocimiento a finales del siglo XX, momento en el que se toma nota, cada vez con más claridad, del ocaso del racionalismo moderno.
El análisis de Lyotard es realmente interesante. Trabajando en clave lingüística —una perspectiva sugerente pero que quizá ha perdido algo de peso en las décadas posteriores— distingue dos tipos de saberes fundamentales: el narrativo y el científico. El saber narrativo es la forma de conocimiento tradicional, antigua. Ha existido desde los comienzos de la humanidad, y posee la peculiaridad de proporcionar las claves explicativas de la existencia. Es el saber en el que se proponen las «formaciones positivas o negativas” (Bildungs), es decir, los modelos de referencia sociales. Y, para ello, necesita poseer una estructura compleja que admita una pluralidad de juegos del lenguaje. No es saber solo denotativo, como las ciencias, sino que admite muchas otras posibilidades: exhortación, mandato, normatividad, etc. Sucede, además, que los contenidos del saber narrativo se transmiten a través del mismo relato que, por eso, se auto-legitima; su justificación social no procede de ninguna institución exterior, sino de él mismo. Es, en definitiva, un saber performativo: la narración fundamenta la propia narración.
El segundo saber fundamental son las ciencias, con una capacidad enorme para incrementar el conocimiento pero que solo pueden jugar un único juego lingüístico, el denotativo: así son las cosas y así lo cuenta la ciencia. Por eso, su función social es limitada. El saber narrativo, por su capacidad de generar sentido, es capaz de construir un lazo social, un principio de comunidad. Pero esto no ocurre en el caso de las ciencias. No logran generar vínculos sociales, sino solo una profesión, la del científico, fruto del único juego lingüístico que son capaces de expresar: la denotación de lo existente. Y no hay autolegitimación. Al contrario, la legitimación es externa, establecida por una serie de reglas que hay enunciar, precisar y establecer: los requisitos del método científico.
El mundo contemporáneo ha apostado por la ciencia como saber paradigmático pero, para Lyotard, ambos saberes tienen su misión y su valor. No hay por qué rechazar uno u otro. Son como especies animales o vegetales diferentes: cada una posee sus propios rasgos, sin que la existencia de una tenga por qué implicar la inexistencia de otras o su eliminación. La actitud más abierta e inteligente sería la de admirar la diversidad y disfrutar de ella y con ella. Sin embargo, no es esto lo que sucede. La convivencia entre los saberes resulta conflictiva, aunque de modo asimétrico. El saber narrativo, más complejo y plural, tiende a aceptar la diversidad. No critica la existencia del saber científico ni busca suplantarle. Puede admitirlo como compañero sin sentir que debilita o cuestiona su identidad. Pero el saber científico, por el contrario, tiende a la unicidad, a la tiranía epistemológica, a presentarse como el único saber real. Busca deslegitimar a la narración y reducirla a mitos y fábulas sin valor. Y genera así la primera gran crítica a la posmodernidad: ser la causante de la pérdida del sentido, «dolerse porque el saber ya no sea principalmente narrativo». Pero, para Lyotard, «se trata de una inconsecuencia”[2] porque el saber científico no sustituye —o no debería sustituir— al narrativo.
Hasta aquí, el análisis de Lyotard podría considerarse interesante, pero no original. Son tesis conocidas. Pero Lyotard añade algo muy importante. Lo peculiar de la posmodernidad, nos dice, no es la sustitución del saber narrativo por el científico. Lo propiamente peculiar es la decadencia del macrorrelato, es decir, del proceso (lingüístico) social configurador del Sentido o, si se prefiere, del Macrosentido. Así como el relato genera el lazo social, el Macrorelato configura la estructura social creando el Macrosentido: de dónde venimos, quiénes somos, qué deseamos, a dónde vamos. Pero ocurre que el macrorelato ya no puede ser justificado.
En la reciente historia europea, el saber narrativo emitió un macrorelato justificador de, al menos, dos proyectos muy diferentes. El relato especulativo del idealismo alemán, centralizado y gestionado por la Universidad, que proponía un Sujeto-Vida intelectual regido por un sistema especulativo unitario de comprensión de la realidad (con Hegel como principal filósofo de referencia). Y el relato de Emancipación política en el que la humanidad ilustrada racionalista aparecía como el héroe y sujeto de la conquista de la libertad. Estos dos proyectos han desempeñado un papel decisivo en la configuración sociopolítica y cultural de la Europa contemporánea, pero ambos han acabado por ser deslegitimados. El relato del Sistema-sujeto ha fracasado ahogado por las asfixiantes brumas idealistas. Y el relato emancipador ha perecido a manos de la ciencia denotativa —que aborta cualquier elaboración de sentido— y sus propias contradicciones. Son sucesos recientes, anota Lyotard, por lo que es probable que todavía sintamos tristeza por su desaparición y nostalgia ante la pérdida del saber unitario o el enmudecimiento de los cantos por la libertad. Pero esto no es nuevo. Siempre ha sucedido porque la historia no se detiene. Un macrorrelato deja paso a otro, como las olas en la orilla, inagotables y siempre diversas.
Pero algo extraño ha acontecido. El mar parece haberse convertido en un lago inerte. La desaparición de la última ola no ha traído consigo ninguna otra; si acaso, algún tenue movimiento en la superficie, sutil y despreciable. En otros términos, la producción de macrorrelatos se ha detenido.
La razón (moderna), ha entrado en crisis. El análisis crítico y la posterior demolición de un proyecto tras otro, ha acabado por minar la confianza en la capacidad intrínseca de la razón narrativa para construir Macrorrelatos. Y la razón (moderna) se ha detenido. Esos (macro) relatos, simplemente, ya no son factibles; es decir, no son creíbles, lo que los destruye en cuanto macrorelatos. «El gran relato ha perdido su credibilidad, sea cual sea el modo de unificación que se le haya asignado: relato especulativo, relato de emancipación»[3]. Su momento ha pasado. La razón no da para tanto. «El recurso a los grandes relatos está excluido»[4]. La razón debe ser consciente de sus limitaciones y contentarse con lo que está a su alcance: los pequeños relatos o juegos del lenguaje. Una situación que, frente a juicios apresurados o agoreros, no es necesariamente dramática o catastrófica, sino sensato pragmatismo. «La nostalgia del relato perdido ha desaparecido por sí misma para la mayoría de la gente. De lo que no se sigue que estén entregados a la barbarie. Lo que se lo impide es saber que la legitimación no puede venir de otra parte que de su práctica lingüística y de su interacción comunicacional. Ante cualquier otra creencia, la ciencia ‘que se ríe para sus adentros’ les ha enseñado la ruda sobriedad del realismo»[5].
El ma...
Índice
- PORTADA
- PORTADA INTERIOR
- CRÉDITOS
- ÍNDICE
- 1.CAMINOS EN UN MUNDO FRAGMENTADO: JOSEPH RATZINGER VS. JEAN-FRANÇOIS LYOTARD
- 2.UNA MIRADA ATRÁS
- 3.UN POSIBLE CAMINO: LA EXPERIENCIA INTEGRAL
- 4. EXPERIMENTAR
- 5. COMPRENDER
- 6. A CIENCIA CIERTA
- 7. FILOSOFÍA: EN BUSCA DEL SENTIDO
- 8.¿EPI-LOGO?
- JUAN MANUEL BURGOS VELASCO
Preguntas frecuentes
Sí, puedes cancelar tu suscripción en cualquier momento desde la pestaña Suscripción en los ajustes de tu cuenta en el sitio web de Perlego. La suscripción seguirá activa hasta que finalice el periodo de facturación actual. Descubre cómo cancelar tu suscripción
No, los libros no se pueden descargar como archivos externos, como los PDF, para usarlos fuera de Perlego. Sin embargo, puedes descargarlos en la aplicación de Perlego para leerlos sin conexión en el móvil o en una tableta. Descubre cómo descargar libros para leer sin conexión
Perlego ofrece dos planes: Essential y Complete
- El plan Essential es ideal para los estudiantes y los profesionales a los que les gusta explorar una amplia gama de temas. Accede a la biblioteca Essential, con más de 800 000 títulos de confianza y superventas sobre negocios, crecimiento personal y humanidades. Incluye un tiempo de lectura ilimitado y la voz estándar de «Lectura en voz alta».
- Complete: perfecto para los estudiantes avanzados y los investigadores que necesitan un acceso completo sin ningún tipo de restricciones. Accede a más de 1,4 millones de libros sobre cientos de temas, incluidos títulos académicos y especializados. El plan Complete también incluye funciones avanzadas como la lectura en voz alta prémium y el asistente de investigación.
Somos un servicio de suscripción de libros de texto en línea que te permite acceder a toda una biblioteca en línea por menos de lo que cuesta un libro al mes. Con más de un millón de libros sobre más de 990 categorías, ¡tenemos todo lo que necesitas! Descubre nuestra misión
Busca el símbolo de lectura en voz alta en tu próximo libro para ver si puedes escucharlo. La herramienta de lectura en voz alta lee el texto en voz alta por ti, resaltando el texto a medida que se lee. Puedes pausarla, acelerarla y ralentizarla. Obtén más información sobre la lectura en voz alta
¡Sí! Puedes usar la aplicación de Perlego en dispositivos iOS y Android para leer cuando y donde quieras, incluso sin conexión. Es ideal para cuando vas de un lado a otro o quieres acceder al contenido sobre la marcha.
Ten en cuenta que no será compatible con los dispositivos que se ejecuten en iOS 13 y Android 7 o en versiones anteriores. Obtén más información sobre cómo usar la aplicación
Ten en cuenta que no será compatible con los dispositivos que se ejecuten en iOS 13 y Android 7 o en versiones anteriores. Obtén más información sobre cómo usar la aplicación
Sí, puedes acceder a La vía de la experiencia o la salida del laberinto de Juan Manuel Burgos en formato PDF o ePUB, así como a otros libros populares de Filosofía y Humanismo en filosofía. Tenemos más de un millón de libros disponibles en nuestro catálogo para que explores.