1. El papel de la psicología y
el enfoque existencialista
en el coaching
El coaching como proceso psicológico. Una definición del coaching desde la psicología
Elena Pérez-Moreiras
¿Qué es el coaching?
ICF, International Coach Federation, define el Coaching como «una asociación con los clientes en un proceso creativo y estimulante que les sirva de inspiración para maximizar su potencial personal y profesional».
Para AECOP, la Asociación Española de Coaching Ejecutivo y Organizativo, es «un proceso de acompañamiento individual o de equipo, mediante el cual se pretende que una persona o grupo de personas consigan objetivos definidos por estos. A través de una relación profesional continuada, la persona que recibe un proceso de Coaching profundiza en su conocimiento, amplía su conciencia sobre ciertos aspectos profesionales-organizativos y es capaz de tomar mejores decisiones, fortaleciendo las competencias profesionales que para ella sean pertinentes con respecto a su desempeño profesional».
Según los involucrados en esta relación, hay distintos tipos de Coaching. Si la relación se establece entre:
- Dos personas, (coach y cliente), hablaremos de Coaching individual
- Una persona y un equipo, (coach y equipo), hablaremos de Coaching de equipos
- Una persona y un grupo, (coach y grupo), hablaremos de Coaching grupal
- Un coach y varias personas y el vínculo que las une, hablaremos de Coaching de vínculo
La primera característica esencial de un proceso de Coaching, a diferencia de otros (consultoría, asesoramiento, terapia, etc.), es que la relación que se establece es de carácter horizontal, lo que quiere decir que ninguna de las partes ocupa una posición de superioridad ante el otro en cuanto a estatus, conocimiento o ningún otro factor.
El papel del coach es el de «estimulador e inspirador» de quien es objeto de su trabajo (persona, sistema o relación).
El papel del cliente es el de «impulsor activo de su propio aprendizaje». Es él mismo el que cuestiona, diseña alternativas, analiza, elige, emprende acciones, prueba su efectividad, consolida o no y pone en práctica lo aprendido mediante cambios que le afectan interna y externamente. Estos cambios se reflejan siempre conductualmente.
En ocasiones estos cambios pueden ser muy sutiles y para ser observados se requiere una atención concentrada. Incluso desde fuera, para un observador externo, pueden no ser percibidos; aún así, el interesado, el cliente, expresa formalmente cómo siente y observa estos cambios en sí mismo y verbaliza cómo se van producido a lo largo del proceso y las consecuencias que para él tienen.
El coach acompaña a su cliente en su camino hacia las metas que este propone, un camino de exploración, descubrimiento, ampliación de consciencia, conocimiento, toma de decisiones y actuación. Un camino de aprendizaje en el que su principal recurso es él mismo.
El Coaching concibe al cliente como un ser experto en sí mismo y con total capacidad para lograr lo que desea (principio de completud).
Base y fundamentos del coaching
¿Cuáles son los fundamentos del Coaching? ¿En qué se apoya para existir y ser eficaz? Relación, reflexión, decisión, análisis, conducta, sintonía, escucha, mirada sincera, libertad, confidencialidad, seguridad, conexión, emociones, impulso, acción, pregunta, movimiento, confianza, empoderamiento, acompañamiento, aceptación incondicional, silencio, sostén, liviandad, objetivo, deseo, compás, descubrir, vivencia, libertad, permiso para errar, experimentación, juego, energía, cuerpo, gesto, hon...