CAPÍTULO 9
JESÚS EN EL PENTATEUCO
«La Biblia tiene que ser interpretada de manera cristocéntrica. […] No hay otra forma cómo el cristiano pueda interpretarla. El tema general de la Biblia es la persona de Cristo. Una vez que vemos esto, todas las partes de los testamentos y libros encajarán más fácilmente en su lugar».
NORMAN GEISLER
Cuando estudiamos la Biblia de forma detallada, descubrimos que el Nuevo Testamento estaba «escondido» en el Antiguo Testamento y que a su vez el Antiguo Testamento está revelado en el Nuevo. Si eso es cierto, y sabemos que lo es, entonces deberíamos ser capaces de «identificar a Cristo» en el Antiguo Testamento.
En esta sección queremos considerar los primeros cinco libros de la Biblia escritos por Moisés, conocidos como el Pentateuco, donde podemos ver de una forma muy clara cómo ya en esa época Dios estaba inspirando la historia bíblica considerando la venida de su Hijo unos 1500 años después. De esta forma es posible encontrar aquellas cosas que apuntaban hacia Él.
En teología hablamos de tipos y antitipos. Un tipo es una persona, un hecho o un símbolo que aparece en el Antiguo Testamento y que tiene su correspondencia en el Nuevo. Romanos 5:14 establece que Adán fue figura (tipos en griego) del que había de venir. En este caso, Cristo sería su antitipo.
El tipo tiene que corresponder a una realidad histórica y no a una ficción, y debe poseer algún valor predictivo, porque solo era «sombra de lo que ha de venir», como leemos en Colosenses 2:17 y en Hebreos 10:1. La mayor parte de los tipos que el Nuevo Testamento avala se refieren a la persona de Cristo o a Su obra.
Es interesante ver cómo el personaje de Jesús fue tipificado en el Pentateuco de múltiples maneras reflejando la inspiración sobrenatural de la Biblia y la sabiduría de Dios al revelársele al hombre.
Génesis
Tipo: Adán (Gén. 1–2).
Antitipo: Cristo (Rom. 5:14; 1 Cor. 15:45).
Adán fue creado por Dios sin pecado al soplar Dios Su aliento de vida en él y Cristo, llamado el último Adán en 1 Corintios 15:45, fue engendrado (no creado) por obra del Espíritu Santo en María, la virgen. En este caso, el Libro de Romanos llama a Adán literalmente figura o tipo del que había de venir. Veamos el veredicto de la Escritura:
Romanos 5:14: «Sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aun sobre los que no habían pecado con una transgresión semejante a la de Adán, el cual es figura del que había de venir».
1 Corintios 15:45: «Así también está escrito: El primer HOMBRE, Adán, FUE HECHO ALMA VIVIENTE. El último Adán, espíritu que da vida».
Tipo: Melquisedec (Gén. 14:18-20).
Antitipo: Cristo (Heb. 7).
Melquisedec es llamado rey y sacerdote del Dios Altísimo en Génesis 14, de la misma forma que Jesús es considerado Rey de reyes (Apoc. 19:16) y es llamado sacerdote, o nuestro sumo sacerdote en distintos pasajes del Nuevo Testamento (Heb. 5:1-5; 7:11-28). Pero aun más, Melquisedec es llamado rey de Salem, que «generalmente se la identifica como el antiguo sitio de Jerusalén, la ciudad de Salem, la Uru-Salem o Uru-Salimmu de las inscripciones cuneiformes y egipcias».1 Cristo no solo es identificado como rey, sino que, cuando regrese, regresará a reinar en Jerusalén. La similitud se ve aun en el lugar del reinado de ambos personajes.
Hebreos 7:2 identifica a Melquisedec como rey de justicia y como rey de paz. Ambos títulos podrían identificar perfectamente a Cristo, quien de hecho es llamado Príncipe de paz en Isaías 9:6. El sacerdocio de Cristo es comparado con el de Melquisedec como podemos ver en Hebreos 7, de lo cual hablamos en el capítulo 6 de este libro.
| Descripción del tipo y antitipo | Melquisedec | Cristo |
Rey | De Salem Génesis 14:18 Hebreos 7:1 | De Jerusalén Apocalipsis 19:16 |
Sacerdote | Del Dios Altísimo Génesis 14:18 Hebreos 7:1 | Sumo Sacerdote constituido por Dios Hebreos 5:5 |
El sacerdocio de ambos no tuvo ni principio ni fin | Hebreos 7:3 | Hebreos 7:11-28 Salmos 110:4 |
Sin genealogía que identifique principio ni fin de vida | Hebreos 7:3 | Eterno Apocalipsis 1:18 |
Ambos reconocidos por su reinado de justicia y de paz | Hebreos 7:2 | Isaías 9:6 |
Tipo: José (Gén. 37–41).
Antitipo: Cristo (los Evangelios).
José fue uno de los doce hijos de Jacob, quien fuera vendido como esclavo por sus hermanos cuando estos experimentaron envidia (Gén. 37). Dios permite la venta de José para luego usarlo en la preservación de los descendientes de los doce hijos de Jacob, quienes fueron los progenitores de las doce tribus de Israel. Dios usó a José para preservar un remanente.
Génesis 50:19-20: «Pero José les dijo: No temáis, ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo tornó en bien para que sucediera como vemos hoy, y se preservara la vida de mucha gente».
Asimismo Cristo vino a preservar el remanente de Dios, como vemos en el siguiente pasaje:
Juan 6:38-39: «Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. Y esta es la voluntad del que me envió: que de todo lo que Él me ha dado yo no pierda nada, sino que lo resucite en el día final».
| Descripción del tipo y antitipo | José | Cristo |
Amados de forma especial por Dios | Génesis 37:3 | Juan 17:24 |
Ambos odiados por sus hermanos | Génesis 37:8 | Isaías 53:3 |
Ambos rechazados como rey por sus hermanos | Génesis 37:8 | Juan 19:19-21 |
Ambos vendidos por dinero | Génesis 37:28 | Mateo 26:15 |
Ambos condenados, pero inocentes | Génesis 39 | Mateo 27:23-24 |
Ambos levantados por Dios de la humillación a la gloria | Génesis 41 | Filipenses 2:9-11 |
Éxodo
Tipo: Moisés
Antitipo: Jesús
El Libro de Éxodo nos relata la salida del pueblo judío de Egipto. Dios llamó a Moisés a liberar el pueblo de la esclavitud y llevar a cabo Su causa redentora, según fue revelado por Dios, algo que podemos ver en los versículos que siguen:
Éxodo 3:6-8a: «Y añadió: Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Entonces Moisés cub...