
- 50 páginas
- Spanish
- ePUB (apto para móviles)
- Disponible en iOS y Android
eBook - ePub
Las armas de la hermosura
Descripción del libro
Las armas de la hermosura es uno de los dramas teatrales de Pedro Calderón de la Barca. Suele emplear en ellos auspicios y profecías iniciales que desvían la atención del público, con componentes mitológicos, rasgos deudores de la obra de Lope de Vega y centrados en temas clásicos de la época como la religión, el amor y el honor.
Preguntas frecuentes
Sí, puedes cancelar tu suscripción en cualquier momento desde la pestaña Suscripción en los ajustes de tu cuenta en el sitio web de Perlego. La suscripción seguirá activa hasta que finalice el periodo de facturación actual. Descubre cómo cancelar tu suscripción.
No, los libros no se pueden descargar como archivos externos, como los PDF, para usarlos fuera de Perlego. Sin embargo, puedes descargarlos en la aplicación de Perlego para leerlos sin conexión en el móvil o en una tableta. Obtén más información aquí.
Perlego ofrece dos planes: Essential y Complete
- El plan Essential es ideal para los estudiantes y los profesionales a los que les gusta explorar una amplia gama de temas. Accede a la biblioteca Essential, con más de 800 000 títulos de confianza y superventas sobre negocios, crecimiento personal y humanidades. Incluye un tiempo de lectura ilimitado y la voz estándar de «Lectura en voz alta».
- Complete: perfecto para los estudiantes avanzados y los investigadores que necesitan un acceso completo sin ningún tipo de restricciones. Accede a más de 1,4 millones de libros sobre cientos de temas, incluidos títulos académicos y especializados. El plan Complete también incluye funciones avanzadas como la lectura en voz alta prémium y el asistente de investigación.
Somos un servicio de suscripción de libros de texto en línea que te permite acceder a toda una biblioteca en línea por menos de lo que cuesta un libro al mes. Con más de un millón de libros sobre más de 1000 categorías, ¡tenemos todo lo que necesitas! Obtén más información aquí.
Busca el símbolo de lectura en voz alta en tu próximo libro para ver si puedes escucharlo. La herramienta de lectura en voz alta lee el texto en voz alta por ti, resaltando el texto a medida que se lee. Puedes pausarla, acelerarla y ralentizarla. Obtén más información aquí.
¡Sí! Puedes usar la aplicación de Perlego en dispositivos iOS o Android para leer cuando y donde quieras, incluso sin conexión. Es ideal para cuando vas de un lado a otro o quieres acceder al contenido sobre la marcha.
Ten en cuenta que no será compatible con los dispositivos que se ejecuten en iOS 13 y Android 7 o en versiones anteriores. Obtén más información sobre cómo usar la aplicación.
Ten en cuenta que no será compatible con los dispositivos que se ejecuten en iOS 13 y Android 7 o en versiones anteriores. Obtén más información sobre cómo usar la aplicación.
Sí, puedes acceder a Las armas de la hermosura de Pedro Calderón de la Barca en formato PDF o ePUB, así como a otros libros populares de Literatura y Literatura general. Tenemos más de un millón de libros disponibles en nuestro catálogo para que explores.
Información
Categoría
LiteraturaCategoría
Literatura generalJORNADA SEGUNDA
Salen VETURIA y ENIO
ENIO: Apenas, Veturia bella,
en Roma puse las plantas
cuando, llamado de ti,
vengo a saber qué me mandas.
VETURIA: En cerrando aquesta puerta,
porque ni aun una crïada
pueda oírnos, sabrás que
hacer de ti confïanza,
que de otro ninguno hiciera,
en fe de estar informada
de cuán fino amigo eres
de Coriolano.
ENIO: Aunque es tanta
de su persona a la mía
la no medida distancia,
con ese nombre me honró
su benignidad, a causa
de habernos visto servir
en aquellas dos pasadas
invasiones de Sabinio;
y en ésta aun con más instancia,
por ocupar mayor puesto;
con que a ninguno le alcanza
mayor parte en las deshechas
fortunas en que hoy le halla
la corta ausencia de haber
ido en convoy de una dama,
de orden suya, hasta ponerla
en salvo en su misma patria.
VETURIA: Según eso ¿no sabrás
por extenso lo que pasa?
ENIO: Sé el decreto del Senado,
sé que, ofendida y airada,
diste en público la queja,
sé que tomó la demanda
en favor de las mujeres.
Desde aquí, señora, hasta
hallarle preso, no sé
de cierto las circunstancias,
porque nuevas de camino
siempre se cuentan tan varias,
que el deseo de saberlas
se hace razón de dudarlas.
VETURIA: Pues si hasta aquí sabes, oye
desde aquí lo que te falta.
Resuelto, pues, Coriolano
en volver por nuestra fama,
toda la milicia suya
tomó la voz, empeñada
en que igual ley el Senado
había de revocarla.
Él, empeñado también
en que, una vez promulgada,
había de mantener
inviolable su observancia,
dando nombre de traidor
motín a la repugnancia,
echó bando de que, pena
de serlo, ninguno osara
a seguir a Coriolano,
dejando desamparada
de favor a la justicia;
con que la nota de infamia,
arrastrando tras sí al pueblo,
puso a toda Roma en arma.
En vano será decirte
que no hubo calle ni plaza
que no fuese lastimoso
teatro de mortales ansias.
Entre todas la mayor
--que hay desgracia de desgracias--
fue que, en el ciego, el confuso
tumulto, una desmandada
punta --áspid debió de ser
quizá aborto de mi rabia--
el pecho de Flavio hirió
con tan venenosa saña
que no hubo tiempo entre herirle
el cuerpo y faltarle el alma.
Muerto el senador, el pueblo
con el pavor y a la instancia
de su hijo en vengar su muerte,
tanto el número adelanta
que, embestido Coriolano
de tan superior ventaja,
fuera fuerza que matando
muriera, si no llegara,
intrépidamente osado,
sobre el furor de las armas
su padre a arrojarse en medio,
repitiendo en voces altas:
"Muera, que no es hijo mío
quien es traidor a su patria,
pero muera," prosiguió,
"de suerte que satisfaga
su muerte al cielo y al mundo,
siendo ejemplo, y no venganza.
Esta causa es del Senado;
a mí me toca esta causa,
como a primer senador;
que el ser padre no embaraza
al ser juez; porque, aunque son
dos acciones tan contrarias,
mi sangre y mi obligación
sabrán cumplir con entrambas."
Dijo, y llegando a su hijo,
que al verle se echó a sus plantas,
le arrancó el laurel con una
mano y con otra la espada.
Con que el furor suspendido
--ya al valor de su constancia,
ya al decoro de su puesto,
ya al respeto de sus canas--
quedó, mayormente al ver
que, entregado a dos escuadras
de la nobleza y la plebe,
llevarle a la torre manda
del alto homenaje, donde,
sin ver del sol la luz clara,
preso le tiene, cargado
de cadenas y de g...
Índice
- Las armas de la hermosura
- Copyright
- Personas que hablan en ella:
- JORNADA PRIMERA
- JORNADA SEGUNDA
- JORNADA TERCERA
- Sobre Las armas de la hermosura