Los golpes
en tres partes
I/: Entrenamiento
VILMA
LUIS, su hijo
SPOLIDORA, la mucama
MATTERLAUX, el capitán
EL CORONEL
JIMBO, un gendarme que le gusta el surf
ANALISSA, su novia, que no puede camina
1.
Hotel de playa.
Sentada en la cama de su habitación, Vilma habla a la cámara. Un militar joven, Luis, la maneja. En el respaldo, el video del programa juvenil La Nena donde Vilma actuaba cuando era una niña.
VILMA: Esa soy yo. A los nueve años. Hacíamos un programa lindísimo en el viejo Canal 9. Mi mamá me llevó a un casting que habían pasado por la radio: me levanté para ir a la escuela y escuchamos a Héctor Larrea que lo anunció en la tanda de Rapidísimo: audición para La Nena, con Valeria Britos. Mi mamá me maquilló como si fuera mayor, me puso un vestido de cotelé verde y me dijo que me sacara los lentes. No veía nada. Hicimos una cola que daba dos vueltas alrededor de la calle Gelly. Teníamos en un sobre de papel madera unas fotos ampliadas. Una de cara y la otra con el brazo apoyado sobre la tapa del piano Stuttgart del living de mi abuela. Cuando la que tomaba la prueba me dijo que me presentara, yo achiné los ojos y empecé a lagrimear por la luz. Queda, dijo. Tenía nueve años, pero parecía de doce. Ahí di mi primer beso. En una escena en el muelle de San Fernando. El chico tenía diez, pero parecía de catorce y nos pasamos la lengua y todo. Ahora él tiene dos hijos y maneja un remís. En el programa pasaron muchas cosas que no me acordaba hasta hace unos días atrás, que me llamaron para el velatorio de uno de los actores. El Negro. Me ubicaron por Facebook y yo fui. Había compañeros, técnicos. Pusieron pantallas a la calle con videos del programa, para que la gente pudiera reconocerlo y pasar a saludar. Estaba el chico del beso, también. En un momento llegó una corona de la Asociación de Actores porque seguía siendo socio. El Negro había hecho algunas cosas más en televisión, pero nunca con continuidad. Era joven, ahora había engordado bastante, y la novia lo encontró en una habitación de este hotel. Habían venido a pasar el fin de semana, ella salió a comprar alfajores, y cuando volvió, lo encontró ahorcado en esta misma habitación. Buenas noches. Gracias por venir. Estoy queriendo hacer un trabajo performático sobre él. Voy a poner algunos videos en la habitación, voy a tratar de repetir la escena del suicidio y quisiera invitarlos a que pudieran charlar conmigo sobre esto que nos/
LUIS: Me parece que se cortó, señora.
VILMA: ¡Ay, no! Estaba entrando en estado.
LUIS: ¿Qué estado?
VILMA: Una emoción.
LUIS: ¿Y no puede volver?
VILMA: No creo.
LUIS: Quizás tironeó el cable.
VILMA: La cámara es una bosta. Una Panasonic. La compré usada.
LUIS: ¿Quiere que me fije si mi papá la puede arreglar?
VILMA: ¿Tu papá?
LUIS: Es milico como yo. Se aloja en la 224. Estamos de operativo por el verano. Ahora la gendarmería va a tomar los balnearios más populares para que la gente empiece a circu/
VILMA: (Rezonga mientras intenta hacer funcionar la cámara. Lo interrumpe). ¿Si cambiamos los cables de lugar?
Luis se encoge de hombros.
VILMA: Tenés razón. Disculpá. Esperá que te doy una propina de la cartera.
LUIS: No hace falta, señora.
VILMA: Sí que hace falta. Yo te agarré en el pasillo y te usé de técnico y único espectador.
LUIS: ¿Esto era una película?
VILMA: Algo así. Teatro. Performance, site specific.
LUIS: ¿Qué?
VILMA: Una obra que se inventa para un lugar específico.
LUIS: ¿Una habitación de hotel?
VILMA: Algo así. Ay, no tengo nada. Perdón. ¿Estás en la 224 con tu papá?
LUIS: No. Él está solito. Yo duermo en la 226.
VILMA: Después te toco la puerta y te doy una atención.
LUIS: ¿Me va a chupar la pija?
VILMA: ¿Qué decís?
LUIS: Si la atención es esa, me parece bien.
...