TEOLOGÍA HOY.
TRES MOMENTOS QUE MARCAN UN ANTES Y UN DESPUÉS
Raúl Zaldívar
| RESUMEN. Una de las características de la teología es su dinamismo; hecho que obliga tanto a los que la hacen como a los que la estudian a estar al día. Los primeros tienen la responsabilidad de actualizarla y ponerla en el contexto social de los destinatarios y los segundos a actualizarse constantemente. Si bien es cierto que hay doctrinas pétreas establecidas que son intocables, también es cierto que todo lo demás debe evolucionar. Este trabajo se efectúa a partir de tres momentos que le dan un rumbo sui generis a la reflexión teológica, es a saber, la teología de la liberación, la teología étnica y finalmente las nuevas teologías de la liberación o teologías de género. Lo anterior demuestra la afirmación hecha anteriormente sobre el dinamismo de la teología y la necesidad del entendimiento del acontecer actual a la luz del pensamiento teológico |
| PALABRAS CLAVE: Dinamismo, teología de la liberación, teologías étnicas, teologías de género, nuevas teologías de la liberación. |
THEOLOGY TODAY.
THREE MOMENTS THAT MARK A “BEFORE” AND “AFTER”
| Abstract. One of the characteristics of theology is its dynamism; a fact that obligates both, those who make it and those who study it to stay well-informed. Those who make it have the responsibility not only to update it but to put it in the social context of the people to whom it is being addressed. Those who study it must constantly work to stay current. While it is true that there are established theological doctrines that should not be touched, it is also true that everything else must evolve. This paper is written from three theological movements that mark the path for a contemporary theological reflection: i.e. liberation theology, ethnic theology, and finally, the new liberation theologies or gender theologies. This demonstrates the previous affirmation regarding the dynamism of theology and the need to understand the present in the light of a contextual Christian thought. |
INTRODUCCIÓN
La versión protestante del cristianismo llega a América Latina vía los Estados Unidos, quienes no solamente nos evangelizan sino que nos imponen una liturgia religiosa y una teología en cuyo paquete viene incluido tanto prejuicios como mitos. Entre los prejuicios podemos citar el denominacionalismo; este era un celo enfermizo que nos hacia ver superiores frente a los demás y a establecer barreras infranqueables entre los mismos protestantes. Entre los mitos, el tema que la versión Reina Valera era la Biblia de los protestantes sin los libros deuterocanónicos también conocidos como apócrifos.
La teología impuesta tenía dos características: la primera era la ortodoxia teológica europea pasada por el tamiz de los teólogos de los Estados Unidos y la segunda característica era el sesgo denominacional.
Vivir bajo la pesada loza de tal imposición se volvió en una carga insoportable porque castró una de las facultades más preciadas del ser humano: pensar. El que no creía en el dogma sectario o no practicaba la liturgia impuesta era excomulgado y tratado peor que un hereje.
Ya para finales de los años setenta y ochenta del siglo pasado comenzó a incursionar la teología de la liberación y empezó hablarse de la opción preferencial de los pobres y hacerse énfasis en el contexto social como punto de partida de la reflexión teológica. Esto, por supuesto, provocó un escándalo apocalíptico en el liderazgo de aquella época que apostaba por el status quo y cuya fidelidad a la tradición impuesta era innegociable.
En el mundo protestante la campanada que marcó un antes y después fue el discurso de Samuel Escobar sobre la responsabilidad social de los cristianos en Santa Fe de Bogotá, Colombia en el CLADE de 1969. A partir de allí la teología se revela en contra de la imposición foránea y comienza a tomar rasgos autóctonos.
En este trabajo veremos tres momentos teológicos a partir de 1969 que es considerado el hito histórico que marca un antes y un después para la teología latinoamericana.
1. EL PRIMER MOMENTO: TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN Y LA TEOLOGÍA LATINOAMERICANA
La reflexión teológica latinoamericana surge en el contexto de pobreza e injusticia social, inter alia, de la sociedad de América Latina, pero también surge en el contexto del silencio sepulcral de la teología tradicional traída por los misioneros.
Hablando específicamente de la teología de la liberación, esta es una teología que surge en el seno de la iglesia católica y que permeó también a la iglesia protestante. Podemos considerar a la Conferencia Episcopal de Medellín en 1968 como el punto de partida oficial de dicha teología y a la conferencia de Puebla en 1979 como la consolidación de la misma. A pesar de lo expresado anteriormente, fue el libro de Gustavo Gutiérrez el que marcó el hito histórico que dio inició a una producción literaria sin precedentes sobre este tema.
La teología latinoamericana propiamente dicha es aquella reflexión teológica que surge en el seno de la iglesia protestante y que tiene su origen oficial con la fundación de la Fraternidad Teológica Latinoamericana (FTL) en Cochabamba, Bolivia, haciendo pertinente la Biblia a una Iglesia que tiene que enfrentar un escenario desolador y con poca esperanza.
La teología de la liberación se diferencia de la teología latinoamericana protestante en que la primera es una reflexión teológica cuyo punto de partida es la realidad del hombre para hacer un recorrido que lo lleva a este a una liberación de las estructuras sociales que lo oprimen. La liberación parte de la injusticia social, de la inequidad económica, de la opresión de las oligarquías y aboga por una liberación total y completa. En cambio, la teología latinoamericana protestante toma a la Biblia como su punto de partida y su reflexión teológica gira a la luz del contexto socio – económico del hombre latinoamericano. Lo anterior lo podemos ver en los trabajos de míticos teólogos protestantes como Emilio Antonio Núñez, Samuel Escobar o René Padilla quienes desarrollan un pensamiento teológico que establece ese diálogo tan necesario entre el texto sagrado y la realidad en la viven millones de infelices condenados a la pobreza y la miseria.
La teología latinoamericana marcó un momento o hito en la historia de la teología, sin negar que tomó a la iglesia de aquella época por sorpresa, por eso la reacción de esta fue inmisericorde, condenatoria y fulminante. La tradición católica y protestante había inhibido a la iglesia en el más allá, en la ciudad con las calles de oro y mar de cristal pasando por alto que más del 70% de la población vivía en pobreza o en la miseria.
Con el objetivo de traer mayor lucidez sobre la teología de la liberación tomaremos como punto de partida la reflexión de académicos como Leonardo Boff quien señalaba: “La teología de la liberación arranca de esa praxis liberadora y en función de la eficacia liberadora se obliga a sí misma a analizar la conflictiva realidad social desde la perspectiva de los pobres. Pero el análisis no es ...