Libre España, feliz é independiente
se abrió al cartaginés incautamente;
viéronse estos traidores
fingirse amigos para ser señores,
y el comercio afectando,
entrar vendiendo por salir mandando.
Los tesoros que abriga en cada entraña,
vivoreznos ingratos para España,
rompiendo el seno que los cubre en vano,
cebaron la ambicion del africano.
Roma envidiosa con mayor codicia,
hace razon de estado la avaricia;
que estando en posesion de usurpadora,
el serlo mas Cartago la desdora.
Echar de España intenta al de Cartago,
y antes se sintió el golpe que el amago.
Su soberbia se humilla
de Asdrubal á implorar la infiel cuchilla:
y á lòs ojos de Aníbal en un punto
ciudad, pueblo y ceniza fue Sagunto.
Roma en cuatro funciones destrozada
pasa á España en ejércitos formada;
y el español rendido
contra su libertad toma partido,
y juntando su mano á las agenas
él mismo se fabrica las cadenas.
Cartago cede en fin; Asdrúbal huye,
y asegura Scipion lo que destruye.
Viriato, guerrero,
pasando de pastor á bandolero,
y de aquí á general, fuerte, animoso,
gefe fue á los romanos ominoso,
pues solo en catorce años con su gente
seis veces venció á Roma heróicamente;
pero el cobarde bárbaro romano
fraguó su muerte por traidora mano.
Numancia, borron de Roma fementida,
mas quiso ser quemada que vencida.
Desterrado Sertorio á las Españas,
en italiana sangre sus campañas
inundó vengativo,
hasta que mas dichoso, ó mas activo,
el gran Pompeyo puso á sus furores
sangriento fin de muertes y de horrores.
Atónita la España á golpe tanto
el valor cambió en miedo; y con espanto
cuando esperaba mas crueles penas
agradeció á Pompeyo las cadenas.
Pero el misino Pompeyo fue vencido
de César, su rival esclarecido.
Lérida lo dirá con sus murallas,
á un mar de sangre, márgenes y vallas:
como Munda lloró en sus baluartes
la rota, en sus dos hijos, de dos Martes.
Octavio entró en España, y su milicia
rindió á Cantabria, Asturias y Galicia.
Con que sujeta España á los romanos,
doradas las esposas á las manos
de sus conquistadores,
convirtiendo en remedos los horrores,
recibió ceremonias,
lengua, ritos, costumbres y colonias.