Acto III
El teatro representa el campo; a la derecha está el castillo, prisión de Blanca, con rejas de hierro salientes; a la izquierda se eleva una montaña escabrosa, toda coronada de rocas, entre las cuales, a cierta altura, se ve la boca de una caverna. De la cima de esta montaña, así como alrededor y al lado del castillo, siguen dos bosques dejando un claro por donde se descubre el Guadalquivir. El fondo del teatro es la otra orilla del río. Es de noche y solo alumbra la luz que arde dentro de la caverna.
Escena I
(La Maga y Abenfarax, aguzando un puñal.)
Abenfarax Mejor después lo aguzaré en su sangre.
(Mostrándole el cuchillo a su madre.)
¿No está bastante ya? Pronto en su pecho
Ha de hacerse la prueba.
La Maga No, hijo mío;
Tú no le has de matar; su hermano mismo
Tiene que asesinarle. ¿No concibes
Mi regocijo, cuando Enrique muerto
Por la espada de Pedro yo contemple,
Al un hermano hollar del otro el cuerpo?
Abenfarax Sí, madre, sí; pero su sangre entonces
No verás humeando en el acero
De tu hijo; ni al dártelo en tu mano;
Oiré las carcajadas del espectro
Que vaga en la caverna.
La Maga Cuando Enrique
A los pies de su hermano caiga yerto,
En las redoblará: yo le he ofrecido
Un fratricidio horrible; en el infierno
Festejarán al recibir a Enrique,
Y aprestarán a Pedro otro festejo.
¡Jamás sentí tan pu...