Jornada tercera
(Sale Cipriano, solo, de una como cueva.)
Cipriano Ingrata beldad mía,
llegó el feliz, llegó el dichoso día,
línea de mi esperanza,
término de mi amor y tu mudanza,
pues hoy será el postrero
en que triunfar de tu desdén espero.
Este monte, elevado
en sí mismo alcázar estrellado,
y aquesta cueva oscura,
de dos vivos funesta sepultura,
escuela ruda han sido
donde la docta mágica he aprendido,
en que tanto me muestro
que puedo dar lición a mi maestro.
Y viendo ya que hoy una vuelta entera
cumple el Sol de una esfera en otra esfera,
a examinar de mis prisiones salgo
con la luz que puedo y lo que valgo.
Hermosos cielos puros,
atended a mis mágicos conjuros;
blandos aires veloces,
parad al sabio estruendo de mis voces;
gran peñasco violento,
estremécete al ruido de mi acento;
duros troncos vestidos,
asombraos al horror de mis gemidos;
floridas plantas bellas,
al eco os asustad de mis querellas;
dulces aves suaves,
la acción temed...