
eBook - ePub
El psicoanálisis líquido y sólido
- 60 páginas
- Spanish
- ePUB (apto para móviles)
- Disponible en iOS y Android
eBook - ePub
El psicoanálisis líquido y sólido
Descripción del libro
Una creciente
liquidación de lo real signa una época, la nuestra, en la que los discursos fluyen sin anclaje y cualquier solidez se impugna. La clínica del psicoanálisis navega asediada por derecha y por izquierda: la neuro –autodenominada– ciencia, y los perspectivismos sociales o de género. ¿Se plegará sin más a ellos el psicoanalista de hoy, ahogando la interrogación por lo particular del tipo de síntoma, instancia ineludible en el acceso a cualquier puerto singular? ¿
Se diluirá el psicoanálisis en el océano políticamente correcto de los ideales de la modernidad, del mismo modo que la ego psychology se puso al servicio del american way of life? ¿Qué orden de conceptualización o formalización se mantendrá a flote en nuestros tiempos líquidos promoviendo un destino para la clínica que no sea de hundimiento? Este libro explora estas preguntas interrogando la última enseñanza de Jacques Lacan a partir del capítulo XI del curso de Jacques-Alain Miller
Todo el mundo es loco.
Cuenta con la confianza de 375,005 estudiantes
Acceso a más de 1,5 millones de títulos por un precio mensual justo.
Estudia de forma más eficiente usando nuestras herramientas de estudio.
Información
Categoría
PsychologieCategoría
Klinische PsychologiePsicoanálisis… nodal*
Fabián Schejtman
Un cubito de hielo se derrite. Contrariando su inexorable liquidación un insólito nudo-moño lo vuelve un regalo precioso y efímero. Suspendida en el tiempo, la soberbia sencillez de la imagen de Chema Madoz –un oxímoron visual– que hemos elegido como insignia para estas noches, nos interpela. ¿Se rendirá finalmente el psicoanálisis disolviéndose exitoso en el obscéano (56) políticamente correcto de las religiones laicas de moda? ¿O, como conviene a su causa –perdida, como nos enseñó Freud–, fracasará mejor –para decirlo con Beckett– resistiendo a la pendiente oscurantista?
Con esa imagen y ese interrogante de fondo, quisiera volver hoy sobre algunas cuestiones que quedaron abiertas la reunión pasada, a partir de las indicaciones de Nieves Soria y Claudio Godoy referidas a la relación entre el nudo y la estructura con las que intentaron, siguiendo a Miller, producir la Aufhebung entre lo sólido y lo líquido del psicoanálisis de nuestra época. Para resumir: La “solidez flexible” –esta vez el oxímoron es de Nieves– del nudo… sería el recurso con el que Lacan redobló su apuesta por la estructura en la era de la liquidez. Pero –agrega Claudio– “aún no hemos extraído muchas de las consecuencias clínicas de esta última concepción lacaniana de la estructura”.
Efectivamente, no hemos extraído muchas –más bien pocas, diría yo– y es preciso preguntarse por qué. ¿Qué obstáculos nos lo han impedido? Y más radicalmente: ¿es que hemos adoptado la idea del nudo como estructura que soporta la última enseñanza de Lacan? O, para retomar la pregunta en los términos en que la formulé en nuestra última reunión: ¿Qué lugar tienen –o deberían tener– los desarrollos nodales del último Lacan en nuestra Escuela, en la AMP, eventualmente en el lacanismo en general? La cuestión no está zanjada. Y se plantea, imperiosa y urgente, a partir de la lectura del capítulo XI del curso de Miller, Todo el mudo es loco, nuestra referencia para estas noches.
Una aclaración, antes de pasar a mis consideraciones. Miller se refiere allí tanto al nudo en un sentido clínico (es decir como un aparato de formalización), como a la intervención analítica misma sobre el nudo del parlêtre (la interpretación como corte o tironeo de cuerdas). Por cuestiones de tiempo, y como una primera aproximación al asunto, me referiré casi exclusivamente al primer aspecto que, por complicado que parezca, es de una simplicidad pasmosa comparado con el segundo. Ahora vienen, entonces, quince breves puntos que quiero compartir con ustedes y parten, precisamente, de la distinción recién señalada.
1. La clínica psicoanalítica no se confunde con la práctica del análisis. Constituye su redoblamiento conceptual, su formalización. Comporta ya el saber que decanta de aquella experiencia, pero uno que no se derrama espontáneamente de ella. No se adquiere por ósmosis, ni proviene de la acumulación de horas de vuelo. No lo asegura el calentamiento y desgaste del sillón del analista. Es resultado, más bien, de una elaboración formal que supone un artificio sobreagregado. Por ello Lacan afirmó en su Seminario 22 que es preciso que el psicoanalista sea al menos dos, el del acto y el que lo teoriza.(57) El primero –ya escribía Freud– no especula ni cavila mientras analiza,(58) causa –según Lacan– el trabajo de un psicoanalizante. El segundo… claro que trabaja –¡y sí que piensa!–, es quien deviene clínico en sentido estricto: procura responder por lo que hace y carga con la responsabilidad de la transmisión del psicoanálisis. La eficacia de nuestra práctica no basta: el paso formal de la clínica es indispensable si queremos que se distinga al psicoanálisis de la magia, la religión o los esoterismos que se venden en todas las esquinas.
2. Pero no hay formalización que no suponga formolización: el intento simbolizador coagula –solidifica– lo real –fluido– de la experiencia. El nudo lo muestra bien puesto que, al menos el primer paso de su formalización, comporta su achatamiento. Puesta en plano del anudamiento al que resiste el cuerpo nodal, su consistencia. En esa intransigencia se capta lo real… de lo imaginario: resistencia frente a la mortificación que el avance de lo simbólico conlleva. La formalización primera, la que hace del nudo, esquema –dibujado, por ejemplo, en una pizarra–, le quita una dimensión, lo aplasta. Cualquier ensayo formalizador supone ese aplanamiento. Dar como ejemplo el matrimonio –formalizar la pareja–, por lugar común que sea, no es menos aleccionador: como de costumbre, algo se gana y algo se pierde.
3. Luego, ¿dónde apoyar la revitalización de la clínica, sino en la transferencia misma? Pero aquí transferencia de trabajo antes que trabajo de la transferencia. La soledad del acto analítico, prolongada en aquella mortificada del clínico, se ve entonces compensada por una elaboración colectiva. La clínica no puede ser concebida más que elevada a este segundo grado: no es sin los otros. Por ello, solo ex-siste –y luego hace agujero y con-siste– cuando se alcanza una masa crítica de clínicos que ponen a cielo abierto los problemas que la experiencia del psicoanálisis presenta y procuran inventar soluciones para una práctica que no es sino del obstáculo. Y eso no se consigue más que a partir de la institución de una lengua común, operadores conceptuales compartidos, sin los cuales no hay construcción clínica. En Babel no se conoció clínica alguna.
4. De donde se constata que no existe clínica psicoanalítica nodal… aún. No hay tal masa crítica de clínicos nodales que, en la actualidad, esclarezca nuestra práctica sirviéndose del nudo, la cadena o la trenza. Miller lo señala en su curso: “Algunos tratan de desarrollar esto, pero no creo exagerar al decir que estos intentos no cuentan con el consentimiento de la comunidad informal de los practicantes”(59). En efecto, nuestra clínica, la del lacanismo contemporáneo, cuando se la ensaya –puesto que hay quienes ya tiraron la toalla–, se soporta especialmente del grafo del deseo y su campo conceptual o, más en general, de la enseñanza de Lacan de los años ’60. Así, luego de medio siglo de introducido por Lacan en el psicoanálisis, el nudo es penosamente ignorado en el abordaje clínico en sus dos vertientes fundamentales: escasas son las contribuciones nodales en torno de las estructuras llamadas clínicas, casi inexistentes los intentos de elucidar con el nudo la dirección de la cura. ¿El panorama es desalentador? Al contrario, ¡queda tanto por hacer!
5. Pero antes –y en eso me detendré hoy– es necesario considerar los obstáculos que han postergado el avance y despliegue de aquella clínica. De ellos destacaré tres por sus efectos especialmente nocivos respecto de la posibilidad del desarrollo del recurso nodal en nuestra disciplina: a. la disyunción operada entre la clínica del psicoanálisis y el nudo; b. la deformación sufrida por la noción lacaniana de sinthome y c. la conversión de la institución analítica en iglesia cuando se soporta en la estructura revelada por Sigmund Freud hace exactamente cien años en “Psicología de las masas y análisis del yo”.(60)
6. La exclusión clínica-nudo ha tomado dos formas extremas. Están, por un lado, quienes rechazan las incursiones nodales de Lacan concibiéndolas como su postrero y fracasado intento de volver al psicoanálisis una ciencia formalizada. Claro que ello casi nunca los disuade, sin embargo, de servirse de las nociones de ese último Lacan, a las que apelan arrancándolas sin miramiento alguno del contexto nodal en el que fueron concebidas. Resultado: mutilación de su enseñanza, deformación de aquellas nociones –la de sinthome, como se verá, es paradigmática–, esterilización de sus consecuencias clínicas. Por otro lado avanza la perspectiva opuesta, en la que se extravían aquellos que, internándose en el bosque nodal, no encuentran el camino de vuelta a la ciudad del psicoanálisis. De éstos se diría que en su extremo abandonan la clínica del psicoanálisis por la matemática de los nudos, resignando así la orientación propiamente lacaniana, que pone el nudo al servicio del psicoanálisis y no a la inversa.
7. Sobre la desviación de la noción de sinthome, me he expedido en múltiples ocasiones.(61) Baste recordar aquí los dos reduccionismos que, a mi juicio, la han vuelto inoperable para el uso clínico. Si se acuerda en distinguir un primer estatuto del síntoma en la enseñanza de Lacan que destaca su cara simbólica, de la que prevalece en su último período que subraya más bien su dimensión real, no se vacila, muchas veces, en denominar sinthome a esta última (reduccionismo realista). A lo que se agrega, tantas otras, suponerlo fruto exclusivo de un análisis llevado hasta su término (reduccionismo teleológico). Tales dos extendidas “lecturas” del sinthome terminan confluyendo: un psicoanálisis conduciría del trabajo con la dimensión metafórica del síntoma, su cara propiamente analizable, hasta alcanzar un saber-hacer-ahí-con ese real incurable para el que La...
Índice
- Portada
- Portadilla
- Legales
- Presentación
- Paradojas de la permanencia y el cambio Marcelo Barros
- La decandencia del progreso Susana Amado
- ¿Liquidación de las fixiones? Nieves Soria
- La clínica: entre acontecimiento y estructura Claudio Godoy
- Sobre el sentido Silvia Ons
- Psicoanálisis… nodal Fabián Schejtman
Preguntas frecuentes
Sí, puedes cancelar tu suscripción en cualquier momento desde la pestaña Suscripción en los ajustes de tu cuenta en el sitio web de Perlego. La suscripción seguirá activa hasta que finalice el periodo de facturación actual. Descubre cómo cancelar tu suscripción
No, los libros no se pueden descargar como archivos externos, como los PDF, para usarlos fuera de Perlego. Sin embargo, puedes descargarlos en la aplicación de Perlego para leerlos sin conexión en el móvil o en una tableta. Descubre cómo descargar libros para leer sin conexión
Perlego ofrece dos planes: Esencial y Avanzado
- El plan Esencial es ideal para estudiantes y profesionales que disfrutan explorando una amplia gama de categorías. Accede a la Biblioteca Esencial con más de 800.000 títulos confiables y superventas en negocios, crecimiento personal y humanidades. Incluye tiempo de lectura ilimitado y voz estándar de Lectura en voz alta.
- Avanzado: perfecto para estudiantes avanzados e investigadores que necesitan acceso total y sin restricciones. Desbloquea más de 1,5 millones de libros en cientos de categorías, incluyendo títulos académicos y especializados. El plan Avanzado también incluye características avanzadas como Lectura en voz alta Premium y Asistente de investigación.
Somos un servicio de suscripción de libros de texto en línea, donde puedes acceder a toda una biblioteca digital por menos del precio de un solo libro al mes. Con más de 1,5 millones de libros en más de 990 categorías, ¡te tenemos cubierto! Conoce nuestra misión
Busca el símbolo de lectura en voz alta en tu próximo libro para ver si puedes escucharlo. La herramienta de lectura en voz alta lee el texto en voz alta por ti, resaltando el texto a medida que se lee. Puedes pausarla, acelerarla y ralentizarla. Obtén más información sobre la lectura en voz alta
¡Sí! Puedes usar la aplicación de Perlego en dispositivos iOS y Android para leer cuando y donde quieras, incluso sin conexión. Es ideal para cuando vas de un lado a otro o quieres acceder al contenido sobre la marcha.
Ten en cuenta que no será compatible con los dispositivos que se ejecuten en iOS 13 y Android 7 o en versiones anteriores. Obtén más información sobre cómo usar la aplicación
Ten en cuenta que no será compatible con los dispositivos que se ejecuten en iOS 13 y Android 7 o en versiones anteriores. Obtén más información sobre cómo usar la aplicación
Sí, puedes acceder a El psicoanálisis líquido y sólido de Susana Amado,Marcelo Barros,Claudio Godoy,Silvia Ons,Fabián Schejtman,Nieves Soria en formato PDF o ePub, así como a otros libros populares en Psychologie y Klinische Psychologie. Tenemos más de 1,5 millones de libros disponibles en nuestro catálogo para que explores.