Días de tu vida
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Días de tu vida

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Días de tu vida

Descripción del libro

Cuando la vida se va, es preciso llevar a cabo un ajuste de cuentas con ella, un recuento en el que antipatías y resentimientos se diluyan en el espíritu, en la mente, para sólo dar cabida a afectos y nostalgias. Es tal vez la mejor manera de emprender el tránsito entre este mundo y lo desconocido. Y si quien se halla a punto de morir conserva los recuerdos intactos, la lucidez y la calma, la víspera de la muerte puede representar un estadio entrañable, gozoso, casi feliz. En sus últimas horas de vida, Patricia sostiene un largo monólogo en entrevista con una amiga reportera, quien registra cada una de sus palabras que, si bien expresadas de modo entrecortado –tal como irrumpen en la caja de resonancia de la memoria–, tejen poco a poco la trama completa de su existencia. En un discurso en apariencia laberíntico, constantemente disruptivo, que plasma lo que podría denominarse la voz de la agonía, van apareciendo en estas páginas extrañamente alegres los padres, los hermanos, los amigos, cuñados, hijos y sobrinos de la narradora, los instantes luminosos de su juventud, sus éxitos profesionales, tareas inacabadas, pérdidas y recuperaciones, explosiones de gozo, dramas y tragedias, mientras el lector anuda frases incompletas, traza senderos entre fragmentos de recuerdos, se orienta entre estos "merodeos de la memoria", hasta configurar la historia de una vida plena, rica en experiencias y afectos, llena de ternura. Patricia se despide, así, de todos aquellos a quienes amó, de quienes se le adelantaron en el camino y de los que la sobreviven, para concluir que está en paz con la existencia y con la muerte. Con Días de tu vida, Bárbara Jacobs no sólo realiza un entrañable homenaje póstumo a la protagonista y narradora de su relato, sino que consigue atrapar, como nadie más lo ha hecho, la respiración, el tono y el ritmo de esa voz de la agonía en un lenguaje narrativo inédito.

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Información

Editorial
Ediciones Era
Año
2021
ISBN del libro electrónico
9786074455939
portadilla
Primera edición en Biblioteca Era: 2021
ISBN: 978-607-445-596-0

Edición digital: 2021
eISBN: 978-607-445-593-9

DR © 2018, Ediciones Era, S.A. de C.V.
Mérida 4, Col. Roma, 06700 México, D.F.

Dibujo de portada: José Muñúzuri

Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la portada, puede ser reproducida, almacenada o transmitida en manera alguna ni por ningún medio, sin el previo permiso escrito del editor. Todos los derechos reservados.

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antes de que se me olvide. amiga reportera. te pido. por favor. que registres. en su lugar. ja. tú sabrás dónde. que dedico. lo que transcribas. de mis divagaciones. primero que a nadie. a karim. andrea. la queri. mis hermas. lorenz. ger. emil. después a quienes recuerdo aquí. en los merodeos de mi memoria. que lean. que se encuentren. ja. familia mía. cercana. distanciada. amistades. enemistades. ja. todavía vivos. o aunque ya estén muertos. ja. a lo mejor me oyen. es mi deseo. ja. con mi último aliento. son mis últimas palabras.
James Joyce sostenía que el arte no tiene finalidad, que todo fin preestablecido lo falsifica, pero que tiene una causa llamada necesidad, la imperiosa necesidad de la imaginación de recrear la vida en una síntesis ordenada.
Stanislaus Joyce, Mi hermano James Joyce
(trad. Berta Sofovich)
Nadie puede ser buen historiador de la vida patente, visible, alumbrada y pública de los pueblos, si no es al mismo tiempo, y en cierta magnitud, historiador de su vida profunda y oculta; y nadie es buen historiador de lo interior si no sabe ser, siempre que sea necesario, historiador de lo exterior.
Victor Hugo, Los miserables
(trad. Nemesio Fernández Cuesta)
–Hijo, para descansar
es necesario dormir,
no pensar,
no sentir,
no soñar…
–Madre, para descansar,
morir.
Manuel Machado

Entrada

Flora Mar

La víspera de su muerte, con toda conciencia del momento final por el que atravesaba, Patricia vivió una asombrosa experiencia de memoria, de reconocimiento, de asociación de ideas. Ires y venires en los tiempos y en las historias, historias o fracciones de historias en apariencia insubstanciales pero todas colmadas de sentido y de significado. Divertidas o dramáticas. Cargadas de vitalidad, pero de una vitalidad medida, dispuesta o encaminada a irse agotando en completa paz, en completa conciliación, en armonía total.
Guarecida, abrazada por el cojín y las almohadas contra el respaldo de su cama; custodiada por dos cabezas de venado a cada lado de la cabecera, sus dos ángeles guardianes con anteojos de sol de fantasía, el armazón color de rosa espolvoreado de lentejuelas brillantes; collares de semillas diferentes o de monedas de plata colgados de su grueso cuello entre el pelambre oscuro y, así protegida, así amparada, nítidamente vio su existencia entera pasar ante su abierta y atenta mirada y, con apenas una que otra acotación, con apenas uno que otro énfasis en el tono, me la narró a mí, a mí sencillamente porque fui yo quien tuvo la paradójica fortuna y la responsabilidad determinante de ser quien la acompañara en este trance, su amiga la reportera, según me llamaba, la más reciente y la menos íntima de su multitud de amistades. Volcó en mí su narración, con un volumen y una condición de voz bajos y apaciguados, cuando habían sido combativos y altos, ahora y antes invariablemente con una expresión oral clara y sensible, salida de su más reservada profundidad, la voz de toda una combatiente que, ahora, finalmente ha depuesto las armas, toda clase de armas. Fue una explosión de recuerdos, de protestas, que emergían como en staccato, como entrecortadas, con breves pausas, con algunas repeticiones, pero como sin otro deseo que el de hacer posible que yo lo registrara absolutamente todo, absolutamente íntegramente, con absoluta precisión, aunque me enredara con la profusión de nombres y de detalles de la cotidianeidad de una vida plena aunque siempre breve, interrumpida, complicada, nutrida de quehaceres, de episodios, de sueños y ensueños; aunque a ratos me perdiera y no entendiera bien a bien de dónde venía y hacia dónde apuntaba cuanto ella veía pasar y me reportaba, como en retirada, a veces con frases enteras o simples expresiones en otros idiomas, con frecuencia acotadas con un monosílabo, que expresaba una sonrisa tenuemente irónica aquí y allá, una muletilla que denotaba humor, a veces triste, una reiteración de desapego, de perdón, de falta de rencor. A ella no se le apelotonaba nada. Y aun cuando su ánimo estuviera cediendo, su aliento parecía no tener límite. Habló con la misma familiaridad y con el mismo afecto tanto de uno de los hombres que Forbes ha declarado ser el más rico del mundo, como de un pintor de brocha gorda, anónimo, ordinario, si bien habló ciertamente con mayor énfasis al referirse a cada miembro, cada singular miembro, de su extendida y singular familia. No dejó a nadie fuera de la solemnidad de su despedida. Conocidos para el mundo o desconocidos, todos amigos, todos diversos, para ella hombres y mujeres igualmente arraigados en ella, hombres y mujeres igualmente entrañables. Unos y otros renombrados aquí y allá o sin nombre, unos y otros célebres o comunes y corrientes. Me era clara su intención, una intención imposible, de no olvidar a nadie en su testimonio final, a nadie y nada que hubiera sido importante para ella, aun si sólo mínimamente, un anhelo admirable y conmovedor de cumplir con una intensa y abarcadora gratitud, insistente, quizás innecesaria, sin duda más que satisfecha, cada vez, en cada circunstancia que la hubiera merecido. Era muy generosa, era una persona ya sin antipatías, ya sin resentimientos. Abrió la puerta a la descarga total de sus recuerdos, recuerdos que, al darles expresión, transportaban consigo más recuerdos, nada indiferente a quien la pudiera leer o escuchar, a quien le pudiera parecer interesante. Deseosa especialmente de conseguir dejar su vida registrada, completa, en palabras, en palabras de todos los días.
De este modo, transcribo el siguiente monólogo lo más fielmente que he podido, en el desorden natural que es de esperarse del flujo desatado del que puede consistir el relato completo de una existencia, una existencia nostálgica por más que turbulenta, una existencia agradecida, superpoblada de personajes, de incidentes, de posibilidades, de grandes posibilidades, de grandes posibilidades truncas, pendientes en el tiempo, pendientes en el espacio. Una existencia con algunos logros, todos grandes, en medio de algunas enormes pérdidas, de algunas también grandes decepciones y desilusiones, para no llamarlos golpes ni fracasos. Un flujo, una catarata de vivencias de todo tipo. Una tras otra narradas como con cuentagotas. Una inspiración sin fin que se derramó ante mí mediante un gotero exacto.
Finalmente advertiré que traslado el total con extraña puntuación, aunque no exactamente de la manera original, igualmente extraña, en la que ella lo habría escrito. Alguna vez la oí sostener que nadie hablaba con mayúsculas, y que ella escribía cartas sin mayúsculas, o apuntes o incluso su novela inconclusa, o recordatorios, o poemas, o diálogos que le divertía registrar o, para acabar, simplemente lo que fuera, ideas sueltas, listas de quehaceres pendientes, direcciones, y que lo capturaba sobre papel, en efecto tal como ella hablaba. Especialmente, sin mayúsculas. Algunos de sus corresponsales habrán conservado sus cartas, postales o singulares comunicaciones electrónicas. Escribió muchas. Llenas de puntos suspensivos, que se expresan a su modo en el habla, signos de admiración o de interrogación, paréntesis, palabras o frases, repito, en otros idiomas, oraciones inconclusas, como quien espera ser leído entrelíneas, ser comprendido en los dobles y triples y múltiples sentidos implícitos, incluso en sus sinsentidos. Ahí están sus agendas colmadas de estas anotaciones, sin mayúsculas, ahí yacen trozos y más trozos de papel, escritos a mano, con pluma, con tinta indeleble, o en impresiones, conservados con el evidente designio de que nada acabara con sus escritos, o de que al menos el tiempo o quienquiera que lo intentara tardara y tardara en hacerlos desaparecer.
Patricia emitió su soliloquio en frases cortas y escuetas, no obstante con tal fluidez y ritmo que resulta armonioso y melodioso. El contenido es sólo en apariencia simple; en realidad, refleja un profundo mundo interior en extremo rico en matices y complejidades. El estribillo con el que se acompaña al emitirlo, ja, es de un humor nacido del desapego, si no es que de la sabiduría, en ningún momento del desdén.
Para apreciar el lenguaje del monólogo que transcribo, quizá no esté de más advertir al lector cómo la última letra, el último sonido de cada frase en ningún momento choca con la primera letra, el primer sonido de la frase que le sigue. Y otro tanto sucede con las frases en sí, las une la misma armonía sonora. Dadas las circunstancias finales en las que fue emitido, me atrevo a señalar que su estilo fue instintivo, sin tiempo de premeditación ninguna ni, tampoco, de ninguna revisión ni corrección. Asombrosa igualmente me pareció la habilidad de Patricia para hilar los recuerdos, para asociar unos con otros. Tan variados, en tantos sentidos. Las repeticiones conforman parte de la armonía lógica y sonora del soliloquio. No alteran el sentido. Son notas del ritmo de las frases. Si el uso del lenguaje es lo que define la calidad literaria de un escrito, el lenguaje de este monólogo es tan literario que la memoria que lo fundamenta parece ficticia.
Por último diré que, antes de pasar el manuscrito a su hermana y pedirle unas líneas con las que cerrar esta memoria, consulté a algunos miembros de su familia y a una que otra de sus amistades para aclarar las pocas dudas que llegué a tener al escuchar, tan imprevistamente, tan imprevisiblemente, el monólogo que, por fortuna, grabé.
De modo que, gracias, Mali Haddad, Tere Zacarías, Joan Zinser, Silvia Farah, Margara Malpica, Carlos Martínez Assad, Tatiana Gual, Lily Domingo, André Quesnel, Paloma Díaz, Karim Berti, Patricia de la Borbolla, Carlos Chimal, Malú Medrano, Diana Otero Andrés, Tani Assad, Raquel Berti, Mariana Barquet Montané.
Rafael Checa 47, Chimalistac, 21 de mayo de 2014




mientras unos brazos te dejan otros te están esperando. iba a titular así la novela que iba a escribir. que empecé a escribir. que ya no me dio tiempo de escribir. dejé pasar el tiempo y ya no tengo tiempo. el día que juan vio los estudios me dijo. zinser. oncólogo. si no sigues el tratamiento te quedan unos meses nada más. si lo sigues se duplican. lo seguí. lo seguí. sólo rebasé el año. familia mía que dejo atrás. me estoy muriendo. a ver qué hacen sin mí. ja. tuve muchos amigos. muchas amigas. muchos amores. muchos desamores. conocí a mucha gente. tuve un esposo. ahora luis me llama seguido. desde cabo. anoche otra vez. me repite llorando te quiero mucho. me pregunta y me pregunta llorando llorando por qué nos divorciamos. qué nos sucedió. por qué nos separamos. me lo preguntó me lo preguntó cuando peter murió. nuestro peter. qué nos pasó. qué nos pasó. te quiero mucho. me repite. más que el primer día. más que nunca. tantos y tantos juntos. años atrás. en una caja antigua. de hueso labrado. guardé los recuerdos de la boda. ahí les dejo la caja blanca. imaginen lo que quieran. ya no tengo tiempo para explicar nada. ni para lamentar nada. ya vi todo. viví todo. extraño a peter. me voy a seguirlo. me voy tras él. los brazos que ahora me esperan son los suyos. mi pasaporte nuevo está junto al suyo. vencido. el mío tiene más vigencia que mi vida. ja. escondí los dos entre mis suéteres. entrelacé las cubiertas. una tonta me dijo. de condolencia. ojalá que dios perdone a peter. por lo que hizo. tonta. tonta. a ver si yo perdono a dios. le contesté. ja. me duele dejar a karim. a mi pequeña andrea. mucho. mucho. andrrrea. contestaba cuando le preguntaban de pequeña cómo te llamas. andrrrea. triple erre. triple amor mío. se las arreglarán sin mí. lo sé lo sé lo sé. no llegué a los setenta. me acabé pronto. los brazos que ahora me están dejando son los de la vida. se hartó de mí. se hartó de mis promesas de dejar de fumar. también guardé la carta que años atrás años atrás le firmé a mister e. lo firmaron de testigos tía basma y tía mercy. 1967. de veras quise dejar de fumar. no pude. mister e sí. serio y sonriente en inglés me decía en cinco años mis pulmones sin fumar se limpiaron. ahora están como si nunca se hubieran llenado de humo gris. contaminado. qué son cinco años. para mí son todo ahora. ja. son más que todo. ja. ya no tengo tiempo. esperar que pasen cinco años no es posible. no fumes. fue lo último que me pidió nona. ordenó. antes. nunca la llamé mamá. cuando karim aprendió a hablar la llamó nona. en italiano era su nona. a mi propia nona de acá siempre la llamé mami. la ille. luego así le puso karim. mamaille. a mi nona de allá amina. mamá amina. así se llamaba. amina. mamamini. a mi abuelo de acá papá. al de allá no lo conocí. era yusuf. yahoub. no tengo ni una foto suya. nona me encargó de niña a mami y a papá. a la ille y a papá. me regaló a su mamá y su papá. les hizo un regalo de mí. a sus papás. eran mis abuelos. maternos. eran los de acá. me corrió de la casa chica. fui a dar a la casa grande. fue después del día en que nona me castigó. me amarró a un árbol. ja. arranqué el árbol. ja. a mi espalda. lo cargué. era un naranjo. recién plantado. lo plantó lemansky. salí corriendo. ja. arrastré las raíces por el pasto. ja. no pudo más conmigo. nona. la vencí. ay. nona. me mandó a casa de sus papás. a unos pasos de su casa. allá fui a dar. de la casa chica a la casa grande. ja. entonces no la extrañé a ella. extrañé a mister e. mucho. los veía todos los días. mi casa era la grande. la de ellos la pequeña. la de mis hermas. mis hermas. lorenz. ger. emil. ninguna de las dos me gustaba. cambiaba el orden de los muebles. como si fuera diseñadora. los sábados. era fuerte. me lo permitían. me lo pedían. ja. me entretenía. a ver si con los cambios. que les hacía. me gustaban. mis dos casas. la grande y la chica. me apegué a las dos. me arraigué a las dos. eran raíces mías. no las arranqué. mis raíces. me enraicé. mucho. viajé mucho. siempre regresé. nada. nadie me arrancó nunca de aquí. siempre me sentí responsable. de las casas. de mis hermas. los cuatro. la queri. lorenz. ger. emil. todavía soy la mayor. ja. ahora dirán que fui la mayor. no pude nunca dejar las casas. me duele me duele dejar a mis hermas. los cuatro. si no me gustaban las casas a dónde me iba a ir a vivir. yo sola. yo no quería irme a vivir. sola. a ningún lado. por eso las remodelaba. mi familia me gustaba. rodeadas por una sola barda. nuestras casas. nuestro jardín. rodeado. una sola barda. el jardín de todos. abuelos. papás. hermanos. tíos. primos. mascotas. fuentes. árboles. la fruta. los caminos de piedra. volcánica. tú conoces algo de mí. reportera. amiga. no conoces mucho. no conoces todo. óyeme bien. cáptame. hechízate de mí. ja. ja. yo estoy reviviendo todo. tío ramiz me quiso desde que nací. recordaba el día en que me hice pipí en sus hombros. ja. el día en que me corté una pierna. con la navaja limpiazapatos. que él colocó a la entrada. de la casa grande. la de sus papás. y mía. ja. en forma de elefante. era de fierro. me alzó ramiz del suelo. me cargó. en sus brazos me llevó. al hospital. deprisa. herida. el hospital de las madres de la caridad. a la vuelta de las casas. me inyectaron. contra la gangrena. toda la vida recordó estas aventuras. mías. lo extraño. fumaba pipa. ramiz. era escultor. cuando llegue mi hora. desde las nubes. va a venir por mí. será él. lo sé lo sé lo sé. las nubes blancas. grises. de algodón. de espuma. viajeras. cambiantes. este suéter fue de ramiz. míralo. con los codos raídos. con los bordes de las mangas deshilachados. me abriga. me abraza. ramiz perdió una vez un ojo. yo lo cuidé. ya no tenía esposa. ni yo esposo. ja. sus tres hijos estaban con su mamá. tía tani. mis primos de pelo rubio. ella también es rubia. debajo de las canas. ja. a tani la seguí viendo. siempre. y a ellos. hasta hace poco. fui a visitar a san antonio a mi prima y a mi tía. se mudaron allá. emigraron allá. mi tía tani. se llama tanimorena. en su correo. ja. la quiero. acompañaba a tío georges con sus hijos. cuando eran niños. mis primos. a comer pizza. fuera de su casa. de pelo negro. mis primos. él era calvo. mi tío. fumaba. él también fumaba. íbamos a pie. al petit cluny. por avenida de la paz. subíamos. dejábamos que se quedara sola. la esposa. así le gustaba. enredada en la telaraña. que se tejió. alrededor. al principio. hace años y años. me caía bien. hace años y años. luego ya no. nunca más. se volvió viuda negra. antes de enviudar. ja. yo coleccionaba tarántulas. nunca viudas negras. envenenan. me gustaba aterrorizar a la queri. que las detestaba. que las detesta. durante años evitaba la letra eñe. de araña. por las arañas que yo coleccionaba. para aterrorizarla. queri. queri. la queri. así nos decimos. a ella yo. a mí ella. luego me deshice de la colección. cuando la esposa de tío georges se volvió viuda negra. tío georges. mi tío georges. víctima. le decíamos chas. al tío georges. kid tapete. era paisano y colega de kure. kure fue mi primer novio adulto. ja. yo era menor de edad. ja. me regaló una guitarra. kure. aprendí a tocar guitarra. ja. mister e le pidió que me dejara. que volviera por mí. cuando me volviera mayor de edad. ja. no volvió. ja. no volví a tocar guitarra. ja. el tío chas era amigo de kure. de la misma edad. eran de familias entrelazadas. desde años atrás. años y años. desde antes de que ellos nacieran. ja. barquet landy. kuri slim. los dos vendían tapetes. kure persas. no chas. kid tapete mexicanas. luego tío georges enfermó. luego se agravó. del pulmón. egmont me pagó el viaje. a estados unidos. fui por una medicina. para chas. me mandó temprano. al aeropuerto. con su secretaria particular. carmen barro. a la mañana siguiente mandó a carmen a recibirme. en coche oficial. ja. la medicina no salvó a tío georges. chas. kid tapete. murió. el hijo menor de mami y papá. mis abuelos maternos. yo trabajaba con egmont. me quería. yo lo quería. era mi jefe de entonces. edmundo. flores. egmont. me quería como cuñada de tito que era. que fui. fue su amigo. tito. monte. monte. monterroso. desde jóvenes. casi. no se pelearon. nunca. se quisieron. siempre. yo me encargaba de vender los libros. que egmont hacía. en su secretaría. no era secretaría. ja. era el conacyt. casi secretaría. ja. tito era mi jefe. directo. esposo de la queri. vacié las bodegas. vendí todos los libros. ja. coco trabajaba con egmont. y con tito. también. coco. zacarías. mi paisana. mi amiga. un día egmont nos vio. a las dos. forcejeando forcejeando. con un hombre y una mujer. a la entrada de la secretaría. ordenó a su capitán. de seguridad. que nos ayudara. de inmediato. sin saber de qué se trataba el pleito. ayúdelas capi. nos acompañó a la delegación el capi de egmont. con la pareja. transgresora. fraudulenta. les habíamos vendido un tapete. persa. nos habían pagado. con un cheque falso. sin fondos. levantamos una demanda. mientras esperábamos. la resolución del juez. coco y el defraudador descubrieron. que eran parientes. ja. ayer vino a despedirse de mí. coco. sin decírmelo. me pidió una fotografía. mía. de joven. la señaló sobre la cómoda. rebosante de fotografías. enmarcadas. mis hijos. andrea. mis hermas. mis papás. abuelos. tíos. primos. amigos. tía basma. en marcos diferentes. de tamaño. forma. origen. le prometí que se la heredaría. que se la dejaría. a ella. también la caja redonda. con la credencial de elector de césar. césar lara. lara. mi amigo. mi vecino. hice que todos mis amigos. y vecinos. se volvieran amigos. entre ellos. a todos los invitaba. a mis fiestas. en esta casa. antes. que ahora recuperé. mira cuándo. ja. mis hijos aquí nacieron. de aquí se fue lu. su papá. luis. lu. hice fiestas. en la casa grande. también. muchas. pasó a ser casa de nona y mister e. muertos los abuelos. cuidé a mister e. ahí. hasta que murió. en mis brazos. murió. mister e. lo levantamos del piso. el jardinero y yo. lo remontamos a la cama. por el piso. enedino y yo. también cuidé a nona. en esa casa. ahí. hasta que murió. nona murió. en mis brazos. también. me quedé con la recámara de nona y mister e. ésta que ves. en esta cama engendraron a mis cuatro hermas. años antes a mí. en oklahoma. a mí. a tito y la queri los apuntalaba yo. en sus fiestas. a todos sus amigos los recuerdo. amistades. muchas. variadas. de tono me acabo de acordar. masoliver ródenas. juan antonio. su sentido del humor. su risa. la locura que no trataba de controlar. desatada. ja. te celebro tono. masoliver. me despido. aquí sigues. tú. tito y egmont ya se fueron. en brazos de la queri murió tito. yo los acompañaba. acompañé a tito. hasta el final. lo extraño. al pie de la cama de hospital. abc. observatorio. hasta el final. a medianoche. en invierno. se ha ido mucha gente. mía. peter. papá. la ille. tío wahib. tío chas. tío ramiz. tía mercy. tía basma. nona. mister e. nona. nona. mister e. tío karim antes que todos. se fue. tenía dieciséis años. le dio peritonitis. dibujaba. quería ser pintor. ser arquitecto. como su amigo artigas. francisco. lloró artigas cuando karim murió. en el quirófano. compañeros de banca. la amistad siguió. con la familia. a través de tío ramiz. toda la vida. artigas no logró consolar nunca. a la ille. nadie logró consolar nunca. a mami. la ille. mami. mamaille sobrevivió a la muerte. de tres de sus cinco hijos. su primogénito. el hijo promesa. karim. tío georges. su benjamín. tío wahib. a la mañana siguiente de papá. dib. el padre. el abuelo. el patriarca. del cerco familiar. cerco barquet. tío ramiz sobrevivió a su mamá. nona la sobrevivió. sobrevivió a tío ramiz. fue la única hija. de los cinco hijos. del patriarca y su esposa. mi mami. abuela. abuelo. mi papá. yo no aguanté la muerte de peter. como aguantó mami la de karim. cómo aguantó mi mami. cómo aguantó. no conocí a tío karim. aquí colgué su autorretrato. en mi casa. otros óleos que pintó. en un cajón. del tocador. mami guardó recuerdos. de karim. bajo llave. trajes blancos de recién nacido. encajes de bruselas. listones azules de bruselas. lápices de colores. reglas de madera. luego se mudaron. a la casa grande. nona y mister e. cuando mami murió. en un baúl en el sótano guardó. libros. nona. y cuadernos. de notas. de dibujo. de su hermano mayor. muerto. años atrás. años atrás. luego. tembló sin parar. cuando le avisé. ramiz ha muerto. ramiz ha muerto. en puerto vallarta. murió. lejos. se había mudado allá. años atrás. emigró. cuando sus hijos se casaron. cuando asaltaron su casa. muchas veces. la del cerco familiar. cuando murió su mamá. mi mami. cuando ramiz murió. nona ya casi no hablaba. ya no lloraba. ya no sonreía. ya no reía. ya llevaba años. muchos. paralizada. semi. en una silla de ruedas. los sobrevivió a todos. sus padres. sus hermanos. su esposo. su nieto peter. mi peter. sobrinos tres. jo. alex. mu. mu además era su ahijada. tembló nona. cuando le avisé. que mu acababa de morir. increíble. mu. aquí. en otra de las casas. del cerco familiar. la más cercana. a la casa grande. un mes antes. que la queri. nació mu. las tres. crecimos juntas. juntas fuimos. las tres. a la primaria. juntas corrimos aventuras. muchas. el primer diccionario enciclopédico que yo iba a hacer. iba a ser sobre pintores. lo comenté con alba. me dijo que ya había uno. mientras tanto. tito y vicente platicaban. de libros. al fondo de la sala. ja. tito. augusto. monte. monte. monterroso. finalmente. hice otro diccionario. sobre emigrantes. luego alba murió. al mes tito. murió. entonces el viudo y la viuda se unieron. vicente y la queri. vicente se volvió familia. rojo. vicente. rojo. mi segundo cuñado. aquí los dejo. juntos. a la queri y vicente. adiós vicente. mi segundo cuñado. tito era un gran escritor. vicente es un gran pintor. tito me dejó a mí como su albacea. un amigo suyo. hizo coraje. al enterarse. ja. argentino. ja. no digo su nombre. me llevo el secreto. a la tumba. ja. incluyo. a cuanto notable encontré. en el diccionario. que dejo inconcluso. también tengo la ficha de garcía márquez. él y yo fuimos padrinos. del primer nieto de tito. garcía márquez y yo. ja. los padrinos del diccionario que sí publiqué. fueron carlos primero y cultura. secretaría de cultura. a carlos primero también lo dejo. su fundación dejo. sin acabar. dejo. mi segundo diccionario. adiós carlos. carlos primero. padrino. de mis diccionarios. el que acabé. y publiqué. sobre libaneses y otros levantinos. es. notables. a méxico emigrantes. en el siglo xx. el que ahora dejo. sin terminar. sobre emigrantes. de todo el mundo. es. a méxico. siglo xx. notables. artistas. actores. deportistas. escritores. políticos. técnicos. científicos. historiadores. humanistas. profesionistas. ojalá. ojalá. que mi jefe carlos. lo termine. martínez assad. carlos segundo. se lo dejo. a él. se lo avisé. luego murió césar. lara. se interrumpió la operación lindona. yo le pintaba el pelo. se lo cortaba. él a mí. depilación. manicure. pedicure. maquillaje. la operación lindona. completa. él a mí. yo a él. ja. cuando hacía de mesero en mis fiestas lo llamábamos yvonne. se colgaba del cuello mi delantal. de banco. importante. empleado. era. la canción de cuna. canté. a un cliente. importante. suyo. japonés. me invitaron a cenar. los dos. el japonés lloró. los ojos. se secó. mucho. un poco césar. lara. lalala. se la canté de niños. a mis hijos. los arrullaba. no lloraban. dormidos. se quedaban. sonrientes. me la enseñó. una antropóloga. japonesa. en el lago de janitzio. en michoacán. luis me acompañaba. éramos solteros. nos pastoreó mi prima mu. juntas. la religión. para siempre. dejamos. las tres. con la queri. después de la comunión. en la misa. ya no comulgábamos. ya no nos confesábamos. fue en lo que esperábamos. que quienes comulgaron. dejaran de rezar. ja. piadosas arrodilladas. arrodillados piadosos. juntas las manos. cerrados los ojos. con la punta de un plumero. de mango largo. rocé la mejilla. de una beata. por sorpresa. su rezo. interrumpí. gritó. se agitó. nuestra vecina era. de enfrente. de la entrada. de fray rafael checa. 55-53. del cerco familiar. era luchita. la bibliotecaria. solterona. la queri y mu se hicieron pipí. encima de la banca. ja. sin parar. reían. reían. corriendo. de la iglesia. salimos. de san sebastián. de piedra. pequeña. del siglo ...

Índice

  1. Días de tu vida