Gilipollas es una palabra mágica; una palabra culta y popular que da mucho de sí. Primero, porque se dice igual en masculino que en femenino. Lo que evita que toda esta actual pandilla de cursis semi-progres que hablan en estéreo puedan establecer sus estúpidos matices de diferenciación de sexo; unos esquemas sin duda separadores que, además de bastante inútiles, son sumamente horteras, demagógicos y antiestéticos a más no poder.Y además gilipollas también se dice igual en singular que en plural. Algo eminentemente cómodo, pues permite califi-car a uno o a varios individuos de una sola tacada, cosa muy práctica, dada la abundancia de tontos y de idiotas que nos rodean.Aplicada al jefe o a los jefes, la palabra gilipollas resume de un plumazo todas las características que engalanan a muchos propietarios y directivos de empresas y de instituciones públicas, que suelen dirigir con lo que ellos llaman mano firme (pero casi siempre majadera) sus negocios o, lo que aún es peor, muchas de las entidades oficiales y políticas que son pagadas con nuestros impuestos.A desenmascarar a esta patulea de impresentables barandas se dirige este libro, un ensayo empírico con ciertas pretensiones de objetividad científica pero de intención sumamente profunda, como lo es poner de manifiesto y denunciar a esta gentuza, aportando un pequeño grano de arena a la actual playa infecta del mundo empresarial e institucional en el que estos memos se desenvuelven. Una playa que forzosamente tenemos que limpiar. Para que nos merezcamos pronto la bandera azul de la serenidad.

- 156 páginas
- Spanish
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Descripción del libro
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Información
Edición
0Índice
- Índice
- Introducción
- Capítulo 1: La determinación de la gilipollez
- Capítulo 2: Los orígenes (dudosos) de la palabra gilipollas
- Capítulo 3: Mis dos colaboradores
- Capítulo 4: El trabajo de Lucy y Tancredo. Los diferentes tipos de jefes gilipollas
- Capítulo 5: El jefe gilipollas ¿nace o se hace?
- Capítulo 6: La gradación de la gilipollez
- Capítulo 7: Mal se le pone el ojo a la yegua…
- Capítulo 8: Midiendo la inteligencia
- Capítulo 9: El anti-Efecto Flynn
- Capítulo 10: El mundo está lleno de gilipollas
- Capítulo 11: Es tan fácil, que hasta el jefe lo entiende
- Capítulo 12: La evaluación de la gilipollez de los jefes. El gilímetro nacional
- Epílogo
- David Pérez: Confesiones de un agitador (Por Isabel Salas)
- A modo de colofón