"Hoy el niño es un asunto de poder, debemos decir dónde nos inscribimos ante este espectáculo." La interpelación de Jacques-Alain Miller a los psicoanalistas es el punto de partida de este libro. Y el caso Lulú –la primera niña transgénero de la Argentina– es, como dijo Eric Laurent, la golondrina que anuncia la primavera: un fenómeno que va a redefinir la clínica.
La pregunta que atraviesa estas páginas es precisa: las infancias tempranas nombradas trans desde el Otro social, ¿obedecen a un empuje de la época o responden a soluciones singulares? Para responderla, Silvia Bermúdez recorre los rasgos de nuestra actualidad, relee el legado freudiano sobre la sexualidad infantil y el juego, distingue la identidad de género de la identidad sexual y de las identificaciones, y trabaja el cuerpo, 'siempre equivocado', en su estatuto pulsional. Cuatro casos coronan el recorrido.
Sin contrariar ni denunciar, l a autora sostiene que los enunciados de los niños sobre el género autopercibido son un instante de ver, demandas que hay que escuchar con pausa y sin prisas, antes de que se imponga un cambio identitario prêt-à-porter. Y arriba a un hallazgo: las teorías de género en las infancias tempranas son una nueva versión, en el siglo XXI, de las teorías sexuales infantiles freudianas. Más allá del empuje de la época, la solución es siempre singular. Escuchar a los pequeños parlêtres uno por uno es, para el psicoanálisis de la orientación lacaniana, un principio ético y político" (Prólogo de Alejandra Glaze).
