En El uso de los cuerpos, Giorgio Agamben culmina su proyecto Homo sacer y propone repensar la política, el trabajo y el poder desde los conceptos de uso, inoperosidad y potencia destituyente, para imaginar nuevas formas de vida y de relación con el mundo.
En El uso de los cuerpos Giorgio Agamben propone fundamentalmente tres tipos de sustituciones complejas e iluminadoras: el concepto de "acción", al que desde hace siglos estamos habituados a ver ubicado en el centro de la política, se sustituye por el de "uso", que remite no a un sujeto sino a una forma-de-vida. Los conceptos de "trabajo" y de "producción" son sustituidos por el de "inoperosidad", que no significa inercia sino una actividad que desactiva las obras de la economía, del derecho, del arte y de la religión y las abre a un nuevo uso.
El concepto de "poder constituyente", a través del cual, a partir de la Revolución francesa, estamos habituados a pensar los grandes cambios políticos, es sustituido por el de una "potencia destituyente", que no se deja reabsorber jamás por un poder constituido. Con este nuevo libro, Agamben concluye su proyecto Homo sacer, iniciado hace más de dos décadas, con el que se propuso establecer una genealogía del poder en Occidente y que sin duda viene señalando una nueva dirección en el pensamiento contemporáneo.
Después de las indagaciones arqueológicas de los ocho volúmenes precedentes, aquí se elaboran y definen las ideas y conceptos que han guiado la investigación en un territorio inexplorado, cuyas fronteras coinciden con un nuevo uso de los cuerpos, de la técnica, del mundo y de nosotros mismos.
