Investigación formativa en los estudios de información documental
eBook - ePub

Investigación formativa en los estudios de información documental

  1. English
  2. ePUB (mobile friendly)
  3. Available on iOS & Android
eBook - ePub

Investigación formativa en los estudios de información documental

About this book

Con los diferentes desarrollos tecnológicos actuales, el profesional de la información se hace fundamental para la sociedad, pues inscribe en ella sus bases productivas y funcionales. De ahí que este libro se haya perfilado como una herramienta de consulta práctica en dos sentidos: tanto para los futuros profesionales como para quellos que sin serlo puedan ver en este un instrumento apropiado en el desarrollo de su propia investigación.

Frequently asked questions

Yes, you can cancel anytime from the Subscription tab in your account settings on the Perlego website. Your subscription will stay active until the end of your current billing period. Learn how to cancel your subscription.
No, books cannot be downloaded as external files, such as PDFs, for use outside of Perlego. However, you can download books within the Perlego app for offline reading on mobile or tablet. Learn more here.
Perlego offers two plans: Essential and Complete
  • Essential is ideal for learners and professionals who enjoy exploring a wide range of subjects. Access the Essential Library with 800,000+ trusted titles and best-sellers across business, personal growth, and the humanities. Includes unlimited reading time and Standard Read Aloud voice.
  • Complete: Perfect for advanced learners and researchers needing full, unrestricted access. Unlock 1.4M+ books across hundreds of subjects, including academic and specialized titles. The Complete Plan also includes advanced features like Premium Read Aloud and Research Assistant.
Both plans are available with monthly, semester, or annual billing cycles.
We are an online textbook subscription service, where you can get access to an entire online library for less than the price of a single book per month. With over 1 million books across 1000+ topics, we’ve got you covered! Learn more here.
Look out for the read-aloud symbol on your next book to see if you can listen to it. The read-aloud tool reads text aloud for you, highlighting the text as it is being read. You can pause it, speed it up and slow it down. Learn more here.
Yes! You can use the Perlego app on both iOS or Android devices to read anytime, anywhere — even offline. Perfect for commutes or when you’re on the go.
Please note we cannot support devices running on iOS 13 and Android 7 or earlier. Learn more about using the app.
Yes, you can access Investigación formativa en los estudios de información documental by Johann, Pirela Morillo, Nelson Javier, Pulido Daza, Eduardo, Mancipe Flechas in PDF and/or ePUB format, as well as other popular books in Informatik & Datenübertragungssysteme. We have over one million books available in our catalogue for you to explore.

Information

image

Capítulo 1
Los estilos de aprendizaje

Existen diversas visiones y perspectivas para definir los estilos de aprendizaje. Sin embargo, parece que la mayor parte de estas definiciones apuntan a asumir los estilos para aprender como rasgos singulares de cada persona, en cuanto a la percepción y procesamiento de la información, expresados en atributos cognoscitivos y afectivos a partir de los cuales se produce la interacción del sujeto con los estímulos y datos provenientes del mundo exterior. Para Cabrera y Fariñas (2005), la noción de estilos de aprendizaje tiene sus antecedentes etimológicos en el campo de la psicología, y conceptualmente comenzaron a utilizarse en la bibliografía especializada en los años cincuenta del pasado siglo por los llamados psicólogos cognitivistas.
De acuerdo con la visión de estos autores, Herman Witkin fue uno de los primeros investigadores que se interesó por la problemática de los “estilos cognitivos”, como expresión de las formas particulares de los individuos de percibir y procesar la información. Sus estudios y los de otros investigadores fueron considerados fundamentales dentro de las comunidades de educadores, principalmente en países como Estados Unidos, donde ya desde los años cincuenta del siglo XX venía ganando espacio la prevalencia del estudiante como actor fundamental del proceso de enseñanza-aprendizaje, a partir de las transformaciones curriculares generadas en los ámbitos educativos.
Según Woolfolk (1996), los educadores prefieren hablar de estilos de aprendizaje, mientras que los psicólogos denominan estas preferencias estilos cognoscitivos. De acuerdo con esta perspectiva, los estilos de aprendizaje pueden definirse como las maneras preferidas para estudiar y aprender. Tales maneras tienen que ver con la posibilidad de utilizar imágenes en vez de textos, de trabajar solos o con otras personas, de aprender en situaciones estructuradas o no estructuradas. Los estilos de aprendizaje pueden entenderse de diversas formas. Según Alonso y colaboradores (1994), son los rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos que sirven como indicadores relativamente estables. El estilo de aprendizaje caracteriza al estudiante respecto a las condiciones educativas que son más favorecedoras en dicho proceso. De modo que algunas condiciones educativas le serán más favorables que otras. El término estilo de aprendizaje se refiere al hecho de que cada persona utiliza su propio método o estrategias a la hora de aprender. Aunque las estrategias varían según lo que se quiera aprender, cada uno tiende a desarrollar ciertas preferencias o tendencias globales, las cuales definen un estilo de aprendizaje.
Se puede plantear entonces que los estilos de aprendizaje aluden a las preferencias y maneras a partir de las cuales las personas aprenden, entendiendo el aprendizaje de acuerdo con la visión de Villalobos (2003), según la cual el proceso de aprender supone construcción de esquemas y reorganización cognitiva, producto de la incorporación de nuevos contenidos semánticos, procedimentales y actitudinales a la estructura de conocimiento del sujeto. Para Navarro (2008), los estilos de aprendizaje no pueden asumirse como esquemas de comportamientos fijos en las personas, que predeterminan la conducta, sino que estos corresponden a modelos teóricos que actúan como horizontes para la interpretación acerca de la posibilidad de que una persona se acerque en mayor o menor grado a un modo de aprender. Los estilos, según este autor, se caracterizan por un haz de estrategias que se dan de forma correlacionada, cuya frecuencia de aparición concurrente permite marcar una tendencia en el modo de percibir, procesar y expresar la información.
De manera que si bien los estilos de aprendizaje parecieran plantear una determinada preferencia en cada persona para procesar información, en este momento, y tras el uso masivo de las tecnologías de información y comunicación (TIC), los estudiantes podrían estar aplicando sistemas perceptuales y procedimentales de la información de carácter holístico al integrar diversos modos de acercarse a la información para asimilarla e incorporarla en la estructura cognitiva. Con ello se privilegian los estilos audiovisuales e hipertextuales requeridos preferentemente para interactuar con el texto digital y con la información y experiencias de comunicación que se dan en la denominada web social, en la cual no solo es importante consumir información, sino re-crearla, generarla y transformarla para obtener nuevos saberes y prácticas, mediados tecnológicamente.
Investigaciones realizadas sobre los estilos de aprendizaje más evidentes, con el uso de plataformas virtuales, demuestran el predominio de lo visual sobre otros esquemas de procesamiento informacional. Rumiche, Díaz y Serrano (2014) realizaron un estudio sobre los estilos de aprendizaje que se hacen más presentes en la interacción con espacios educativos virtuales y encontraron que el 82 % de los estudiantes que utilizan este tipo de plataformas recuerdan mejor lo que observan presentado bajo la forma de imágenes, diagramas, películas y demostraciones. Navarro (2008), por su parte, señala que entre el 40 % y 50 % de la población general privilegia el estilo de aprendizaje visual.
A pesar de que las tendencias indican que los estilos de aprendizaje predominantes en la sociedad actual integran diversos modos de percepción y procesamiento de información, haciendo hincapié en esquemas de comunicación cognoscitiva de tipo audio-escripto-visual, como lo había planteado Cloutier (1992), conviene estudiar las tipologías formuladas por autores en relación con las diversas formas y modos de aprender, con el propósito de considerarlas en el diseño y estructuración de programas para desarrollar competencias informativas, en el ámbito de los servicios de información.

Modelos y tipologías de estilos de aprendizaje

La literatura sobre los estilos de aprendizaje recoge diversos modelos y tipologías estructuradas sobre la base de considerar diferentes criterios. Los modelos y teorías existentes sobre estilos de aprendizaje ofrecen un marco conceptual que permite entender los comportamientos de los usuarios cuando se enfrentan a operaciones intelectivas, las cuales se sustentan en la manera en la cual se percibe y procesa la información para convertirla en conocimiento y en este sentido la labor mediadora del profesional de la información es fundamental para facilitar en los usuarios tales procesos. Los criterios para establecer las tipologías varían de considerar desde la selección de la información (estilos visual, auditivo y kinestésico), el procesamiento de la información (estilos lógico y holístico) y la forma de empleo de la información (estilos activo, reflexivo, teórico y pragmático). Algunos de los autores y enfoques existentes, relacionados con las tipologías de los estilos de aprendizaje que se enmarcan en los criterios mencionados, son: Herrmann, el enfoque de la programación neurolingüística (PNL), Kolb, Gardner, Felder y Silverman, entre otros.
Según Rojas, Salas y Jiménez (2006), Herrmann, siendo jefe de educación de la gerencia de la General Electric, pensó que para identificar los estilos de aprendizaje preferidos por los individuos que participaban en sus seminarios necesitaba un instrumento preciso para medir la dominancia cerebral, expresada en cómo se prefiere aprender, entender y expresar algo, vinculando esta forma con cada uno de los hemisferios cerebrales que mayormente usan las personas cuando interactúan en ambientes de aprendizaje. Herrmann tipificó los estilos de aprendizaje a partir de los cuadrantes cortical izquierdo y derecho, y límbico izquierdo y derecho.
García, Santizo y Alonso (2009) plantean que este modelo también se le conoció como el modelo del cerebro total y plantearon la existencia de cuatro estilos a los que llamó cuadrantes (A, B, C y D). Los cuadrantes constituyen cuatro modalidades autónomas de procesamiento diferencial de información, las cuales pueden ser convenientemente desplegadas de manera individual o combinadas, tanto secuencial como de forma simultánea, en los diferentes procesos del funcionamiento cerebral. En palabras de los autores, el modelo es una metáfora, desde el punto de vista de su contextualización estructural, y se puede representar de la siguiente manera: cuadrante A, lógico, crítico, cuantitativo, analítico, realista; cuadrante B, administrador, secuencial, detallista, planificador, conservador; cuadrante C, comunicativo, expresivo, musical, espiritual, enfático; cuadrante D, intuitivo, simultáneo, integrador, espacial, imaginativo. La combinación de los cuadrantes origina la siguiente distribución de hemisferios: A + B = izquierdo; C + D = derecho; A + D = cerebral y B + C = límbico. Con el modelo se buscaba generar una escala para medir la preferencia en el funcionamiento mental igual como se mide la manualidad, y relacionar las mediciones de la dominancia cerebral con los modos preferidos de conocimiento. Para estos autores dominancia cerebral y modos preferidos de conocimiento son sinónimos.
El enfoque de la PNL propone una técnica que permite mejorar el nivel de comunicación entre docentes y alumnos mediante el empleo de frases y actividades que comprendan las tres vías de acceso a la información: visual, auditiva y táctil (Pérez, 2001). En este sentido, se consideran los estilos de aprendizaje: visual, auditivo y táctil entendidos como sistemas de representación. En el ámbito de los servicios de información, el conocimiento de estos sistemas representacionales puede resultar una guía útil para enfocar actividades orientadas hacia el desarrollo de competencias informativas, según el usuario manifieste un estilo particular de representación, y ello, sin duda, facilitará seleccionar el tipo de información que deberá suministrarse y los formatos desde los cuales debe estar expresada.
Continuando con la revisión de los diferentes modelos de estilos de aprendizaje, Navarro (2008) opina que el modelo presentado por Kolb ofrece una visión cíclica del proceso de aprender, y considerando las aptitudes de las personas en uno de los cuatro pasos del ciclo —experiencia concreta (acomodador), observación reflexiva (divergente), conceptualización abstracta (asimilador) y experimentación activa (convergente)—, tenderá a favorecerse una manera de aprendizaje, clasificada por Honey-Mumford en cuatro estilos: activo, reflexivo, teórico y pragmático. En la tabla 2 se presenta la relación de las propuestas de Kolb sobre el ciclo del aprendizaje y los estilos de aprendizaje de Honey-Mumford.
Tabla 2. Relación entre el ciclo de aprendizaje de Kolb y los estilos de aprendizaje de Honey-Mumford
Ciclo del aprendizaje de Kolb Estilos de aprendizaje de Honey-Mumford
Experiencia concreta (acomodador) Activo
Observación reflexiva (divergente) Reflexivo
Conceptualización abstracta (asimilador) Teórico
Experimentación activa (convergente) Pragmático
Fuente: Navarro (2008).
Navarro (2008) caracteriza cada uno de los estilos de aprendizaje y señala que el estilo activo es típico de las personas que acometen con entusiasmo nuevas tareas, se crecen en los desafíos y les gusta liderar grupos, con lo cual logran centrar a su alrededor todas las actividades posibles. En relación con los reflexivos, se dice que son prudentes y consideran todas las alternativas; recogen datos y los analizan antes de generar una conclusión. Los teóricos adaptan e integran observaciones (hechos) para producir explicaciones (teorías); enfocan los problemas en forma vertical escalonada, por etapas lógicas. Son perfeccionistas; les gusta analizar y sintetizar. El estilo pragmático se orienta hacia la aplicación práctica de las ideas y se refiere a aquellos que aprovechan la primera oportunidad para experimentar. Les gusta actuar rápidamente y con seguridad con aquellas ideas y proyectos que les atraen. En la tabla 3 se señalan las características de los estilos de aprendizaje de Honey-Mumford.
Tabla 3. Características de los estilos de aprendizaje de Honey-Mumfo...

Table of contents

  1. Cubierta
  2. Portada
  3. Créditos
  4. Contenido
  5. Introducción
  6. Naturaleza de la investigación formativa: su contexto, componentes y dimensiones
  7. Primera parte. El primer componente de la investigación formativa: la inteligencia investigativa
  8. Segunda parte. La formación teórica. Principales perspectivas sobre los estudios de información documental desde una visión mediadora y cognoscitiva
  9. Tercera parte. Principios pedagógicos que fundamentan el desarrollo de las competencias infocomunicativas
  10. Conclusiones
  11. Referencias