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Por una economía mundial para todos : Informe Anual: 2005
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Information
Publisher
INTERNATIONAL MONETARY FUNDeBook ISBN
9781589064287
Year
2005Capítulo 1. La supervisión durante el ejercicio 2005

la supervisión es una de las tres actividades básicas que realiza el FMI. Las otras dos son la asistencia financiera y la asistencia técnica que la institución presta a los países miembros—y que se analizan en los capítulos 3 a 6—pero que se prestan solo cuando se solicitan y en caso de necesidad. En cambio, el FMI supervisa de forma continua tanto las economías de todos los países miembros como la economía y el sistema financiero a escala mundial. Las responsabilidades del FMI en este sentido, enunciadas en el Artículo IV del Convenio Constitutivo, consisten en supervisar el sistema monetario internacional para asegurar su buen funcionamiento y vigilar que todos los países miembros cumplan con su obligación de colaborar con el FMI y entre sí para promover un sistema ordenado y estable de tipos de cambio, una mayor estabilidad financiera y económica y un sólido crecimiento económico. La labor del FMI para ayudar a evitar las crisis financieras y económicas se realiza sobre todo a través de sus actividades de supervisión.
El FMI lleva a cabo la supervisión haciendo un seguimiento de la evolución económica y financiera y consultando con las autoridades de cada país. La supervisión se realiza a escala mundial, nacional y regional.
Mediante la supervisión mundial (o “multilateral”), el FMI toma el pulso de la evolución y las condiciones económicas de los mercados internacionales de capital y evalúa los efectos mundiales de los principales acontecimientos económicos y financieros, como la situación del mercado del petróleo o los desequilibrios externos. Asimismo, la Gerencia y el personal técnico del FMI participan en debates de política económica con ministros de Hacienda, gobernadores de bancos centrales y otros funcionarios de grupos de países como el Grupo de los Siete (integrado por los principales países industriales), el Grupo de los Veinte (integrado por países industriales y de mercados emergentes) y el Grupo de los Veinticuatro (integrado por países en desarrollo).
La supervisión de cada país (o “bilateral”) es el instrumento que el FMI utiliza para mantener con cada país miembro un diálogo sobre la evolución de su economía y las implicaciones internas y externas de sus políticas económicas y financieras.
Con la supervisión regional, el FMI examina la política económica aplicada en el marco de acuerdos regionales, como los de la zona del euro, la Unión Monetaria del Caribe Oriental (ECCU) y la Unión Económica y Monetaria del África Occidental (UEMAO), así como la manera en que los acontecimientos mundiales repercuten en la región.
A continuación se presentan las principales actividades de supervisión del FMI en el ejercicio 2005 (en el recuadro 1.1 se resumen los aspectos destacados de la evolución económica y financiera del ejercicio 2005):
- Las exhaustivas evaluaciones bianuales del Directorio Ejecutivo sobre Perspectivas de la economía mundial en agosto de 2004 y marzo de 2005 se centraron sobre todo en las políticas para corregir los desequilibrios mundiales en cuenta corriente, las consecuencias de una subida de las tasas de interés mundiales y la evolución del mercado del petróleo. En sus debates de marzo de 2005, los directores previeron un crecimiento firme para el resto del año, pero advirtieron de los riesgos de una expansión cada vez más desequilibrada, una contracción significativa de las condiciones del mercado financiero y una nueva alza brusca de los precios del petróleo.
- En agosto de 2004 y marzo de 2005, el Directorio examinó la evolución de los mercados financieros, y los resultados se publicaron en el informe bianual sobre la estabilidad financiera mundial (Global Financial Stability Report). Los datos indicaron una mayor capacidad de recuperación o resiliencia del sistema financiero mundial, pero también un aumento de los riesgos de correcciones del mercado debidas al exceso de liquidez y a las menores primas de riesgo.
- En marzo de 2005, en un seminario sobre la situación del mercado petrolero, los directores coincidieron en que el mercado seguirá siendo rígido en el futuro previsible, dado el continuo aumento de la demanda mundial, el tope al que ha llegado la producción fuera de la OPEP y la posibilidad de que se produzcan perturbaciones en la oferta.
- El FMI concluyó consultas individuales con 130 países. En varios casos, las consultas comprendieron la elaboración de un balance estratégico, respaldado por evaluaciones a posteriori en los países que han tenido programas de ajuste del FMI por períodos prolongados.
- La supervisión regional de las uniones monetarias en el ejercicio 2005 incluyó las evaluaciones del Directorio con respecto a la evolución en la zona del euro, la Unión Monetaria del Caribe Oriental y la Unión Económica y Monetaria del África Occidental.
Recuadro 1.1 Aspectos principales de la evolución económica y financiera, mayo de 2004 a abril de 2005
En 2004, el crecimiento económico mundial se sitúo en 5,1% y fue el más vigoroso en tres décadas (gráfico 1.1). Fueron especialmente alentadores los buenos resultados obtenidos por muchos de los países más pobres, inclusive en África subsahariana, donde se registró el mayor crecimiento medio en casi un decenio. Tras registrar niveles excepcionalmente altos en 2004, el crecimiento mundial se moderó un poco a comienzos de 2005, pero no dejó de ser sólido. Sin embargo, el panorama general oculta crecientes divergencias entre las regiones. Estados Unidos y China se mantienen a la cabeza de la recuperación y en los mercados emergentes y en los países en desarrollo se sigue observando un crecimiento firme. En cambio, la recuperación aún estuvo por debajo de las expectativas en la zona del euro y Japón a mediados y finales de 2004. Estos resultados estuvieron vinculados a los crecientes desequilibrios en cuenta corriente y a la depreciación del dólar de EE.UU. Tras un repunte a comienzos de 2004, el aumento de los volúmenes de comercio mundial se moderó y volvió a alinearse con la tendencia. Los flujos netos de capital privado hacia los países en desarrollo en forma de inversión de cartera neta e inversión extranjera directa (IED) continuaron aumentando en 2004.
Gráfico 1.1 Crecimiento del PIB real mundial y volumen de comercio mundial
(Variación porcentual anual)

Si bien la recuperación mundial en general se afianzó, el crecimiento siguió siendo dispar en los principales países. En Estados Unidos, el período de fragilidad registrado en el segundo trimestre de 2004 había sido superado en gran medida para finales del año. En el primer trimestre de 2005 se observó cierta moderación, pero la tasa de crecimiento anual se mantuvo en 3½%. El crecimiento del PIB real en China continuó siendo vigoroso, y la leve desaceleración de la inversión se vio compensada por los aumentos en las exportaciones netas y el consumo. En Japón, la recuperación perdió impulso a mediados y finales de 2004, y la fuerte reactivación registrada en el primer trimestre de 2005 al parecer obedeció a factores transitorios. El crecimiento del PIB en la zona del euro se desaceleró en 2004, pero registró un leve repunte en el primer trimestre de 2005. Los precios altos del petróleo y los efectos retardados de la apreciación del euro hicieron mella en las exportaciones netas, en tanto que los escasos incrementos del ingreso y del consumo privado frenaron la demanda interna.
En el ejercicio 2005, el crecimiento del PIB se aceleró en casi todas las regiones de mercados emergentes. En muchos casos, las recuperaciones estuvieron cada vez más impulsadas por la demanda interna y dependieron menos del entorno externo.
El crecimiento en América Latina siguió superando las expectativas, gracias a los precios elevados de los productos básicos, la mayor confianza externa, el avance de las reformas estructurales y, en algunos casos, la reactivación tras la desaceleración provocada por la crisis. El crecimiento se reactivó en Argentina, Brasil y algunos otros países, pero en otros aún estuvo perjudicado por la incertidumbre política.
En las economías emergentes de Asia, excepto China, el crecimiento disminuyó en cierta medida durante el ejercicio 2005, debido a la moderación de la expansión mundial, una corrección en el mercado de semiconductores y el alza de los precios del petróleo. La evolución en el primer trimestre de 2005 estuvo marcada sobre todo por el devastador tsunami y la consiguiente pérdida de vidas humanas y bienes en India, Indonesia, Sri Lanka, Tailandia y varios otros países. No obstante, en la mayoría de los casos—salvo Maldivas y, en menor grado, Sri Lanka—el efecto en el crecimiento del PIB fue pequeño. El crecimiento de la región a comienzos de 2005 fue relativamente fuerte, y la expansión en China conservó su vigor. En India, donde el crecimiento se desaceleró levemente durante el ejercicio 2005, el efecto de monzones irregulares y los precios altos del petróleo se vio contrarrestado por el dinamismo de la actividad industrial y la inversión.
En el ejercicio 2005, Europa central y oriental registraron colectivamente el crecimiento más vigoroso desde el inicio de la transición. Los déficit en cuenta corriente se incrementaron aún más dado que el rápido crecimiento del crédito y las políticas fiscales expansivas alimentaron las importaciones. La afluencia de IED siguió siendo una importante fuente de fondos, pero varios países precisaron una consolidación fiscal de mayor alcance, junto con reformas continuas para mejorar el entorno empresarial e incentivar el ahorro interno. A lo largo de gran parte del ejercicio 2005, el alza de los precios del crudo y otros factores internos positivos incentivaron el crecimiento en los países exportadores de petróleo de la antigua Unión Soviética. Los países importadores de petróleo de la región también experimentaron un firme crecimiento del PIB debido a una sólida demanda interna.
En 2004, el crecimiento en Oriente Medio se vio favorecido por la subida de los precios del petróleo y el aumento de la producción de crudo, frente a márgenes cada vez más reducidos de exceso de capacidad. Al persistir los precios altos del petróleo a comienzos de 2005, las perspectivas siguieron siendo alentadoras. Esta situación permitió a algunos de estos países poner en marcha las reformas necesarias para estimular el crecimiento a mediano plazo y ampliar el empleo para absorber el rápido crecimiento de la población en edad laboral; no obstante, aún hay que hacer más.
En África, el crecimiento se afianzó en el ejercicio 2005, gracias a mejores políticas macroeconómicas, buenas condiciones meteorológicas, menos conflictos y alivio de la deuda en el marco de la Iniciativa para los PPME (países pobres muy endeudados). El alto nivel de los precios del petróleo y, en menor medida, de los productos no combustibles también ayudaron a mantener un fuerte crecimiento en varios países exportadores de productos básicos.
Al afianzarse la recuperación económica mundial, la demanda de productos básicos siguió ejerciendo presión sobre los precios, sobre todo de combustibles y de la mayoría de los metales. Los precios del petróleo subieron acusadamente, sobrepasando los niveles del año anterior, a causa de las persistentes limitaciones de la oferta y el aumento de la demanda. La inflación de precios al consumidor aumentó moderadamente en varios países, pero las expectativas inflacionarias a largo plazo permanecen ancladas. El dólar de EE.UU. se depreció durante el ejercicio en cifras ponderadas por el comercio exterior, pero la mayor parte del movimiento ocurrió en el último trimestre de 2004, y a comienzos de 2005 la divisa se cotizaba dentro una estrecha banda de valores. Al igual que antes, la apreciación del euro y de las monedas de otros países industriales fue la principal contrapartida de la depreciación del dólar. Mientras que ciertas monedas de mercados emergentes se apreciaron frente al dólar, otras permanecieron menos flexibles.
La política monetaria mantuvo una orientación en cierta medida acomodaticia en la mayoría de los países. Sin embargo, frente al aumento de la inflación, muchos países, sobre todo Estados Unidos, incrementaron las tasas de interés. La orientación de la política fiscal varió de un país a otro. Si bien en Estados Unidos la orientación fiscal en general no varió, el compromiso de reducir el déficit a la mitad en los próximos cuatro años sigue en pie. En la zona de euro, la política fiscal fue en general neutra y casi no hubo consolidación.
Las condiciones en los principales mercados financieros siguieron siendo benignas. La situación favorable de los fundamentos de la economía, tales como las expectativas de crecimiento lento pero firme, las expectativas inflacionarias bien ancladas, la solidez sostenida de los balances de las empresas en las economías avanzadas y las continuas mejoras en la calidad crediticia de los prestatarios de los mercados emergentes reforzaron la estabilidad del mercado financiero. En este contexto, la volatilidad del mercado financiero, los rendimientos de los bonos públicos en los mercados maduros y los diferenciales de crédito mundial se mantuvieron en niveles bajos.
Tras recuperarse durante el ejercicio 2004, los mercados bursátiles mundiales siguieron sin presentar una tendencia clara, con cotizaciones dentro de bandas estrechas a lo largo del año, que reflejaban en parte los temores de una desaceleración del crecimiento a causa de la subida de los precios del petróleo (gráfico 1.2). La volatilidad real del mercado y la volatilidad implícita de las opciones sobre diversos activos financieros se mantuvieron en niveles bajos. El índice S&P 500 aumentó 10,4%, pero posteriormente perdió la mayor parte del terreno ganado al cambiar las expectativas con respecto a las tasas de interés hacia finales del ejercicio y al deteriorarse la confianza a causa de la subida de los precios del petróleo. La evolución de los mercados bursátiles europeos fue similar: las acciones aumentaron un 17,7% con respecto al nivel mínimo registrado a mediados de 2004 y posteriormente perdieron parte de esas ganancias hacia finales del ejercicio. En Japón, las acciones experimentaron un aumento del 12,3% con respecto al nivel mínimo de octubre de 2004, al afianzarse el crecimiento de la economía japonesa, pero para finales del año habían retrocedido un 6,4%.
Gráfico 1.2 Evolución de los mercados de acciones
(Mayo de 2004 = 100)

Tras un período de ventas masivas en mayo de 2004, el entorno económico y financiero de los mercados emergentes fue sumamente favorable el resto del año y a comienzos de 2005. Las tasas de interés y los diferenciales de crédito se mantuvieron en niveles bajos. Dada la abundante liquidez, los inversionistas se mostraron muy dispuestos a comprar nuevos títulos emitidos por los prestatarios de mercados emergentes, lo cual permitió un alto nivel de emisiones a bajo costo. La prima de riesgo del índice EMBI Global se redujo de un nivel de 549 puntos básicos en mayo de 2004 a un nivel casi récord de 322 puntos básicos en marzo de 2005, debido al mejoramiento de los fundamentos económicos, un entorno externo propicio y la abundante liquidez (gráfico 1.3). Los bajos rendimientos nominales y la fuerte demanda de los inversionistas contribuyeron a que los prestatarios de los mercados emergentes emitieran más bonos, ya que muchos trataron de aprovechar los ventajosos costos de...
Table of contents
- Cover Page
- Title Page
- Contents
- Mensaje del Director Gerente y Presidente del Directorio Ejecutivo
- Directorio Ejecutivo
- Panorama general
- 1| La supervisión durante el ejercicio 2005
- 2| Fortalecimiento de la supervisión y la prevención de crisis
- 3| Fortalecimiento de la función del FMI en el respaldo a los programas y la resolución de crisis
- 4| La función del FMI en los países de bajo ingreso
- 5| Operaciones y políticas financieras
- 6| Asistencia técnica y capacitación
- 7| Estructura de gobierno y administración del FMI
- 8| Cooperación, comunicación y relaciones externas
- Apéndices
- Footnotes