1.1.Felicidad y Felicidad laboral.
La felicidad. Miles de definiciones podrían acercarse a esta ansiada palabra, millones de libros e historias persiguen la felicidad como si fuera un objetivo, pero quizá no es solo un objetivo sino un propósito que no tiene fecha de caducidad ni unidad de medida.Filósofos, psicólogos, médicos, políticos… siempre han buscado la receta de la felicidad, los ingredientes necesarios para poder realizar la fórmula mágica que nos dé la felicidad eterna. ¿Pero eso realmente existe? ¿Podemos tener una receta que nos dé la felicidad plena en todas las facetas que una persona necesita para su desarrollo?
La Real Academia Española (RAE) nos dice que la palabra “felicidad”: del latín Felicitas significa:
1. Estado de grata satisfacción espiritual y física.
2. Persona, situación, objeto o conjunto de ellos que contribuyen a hacer feliz.
3. Ausencia de inconvenientes o tropiezos.
Por lo que podemos decir que la felicidad es la emoción que se produce cuando una persona cree haber alcanzado una meta, un deseo, un propósito experimentando un momento duradero de satisfacción donde no hay tropiezos, ni inconvenientes, ni obstáculos.
¿Pero esta felicidad es para todos por igual?, ¿tiene fecha límite?, ¿tiene el mismo significado, circunstancias y condiciones para todas las personas?
Jiddu Krishanamurti, escritor y orador en materia filosófica y espiritual nos dejó muchísimas enseñanzas y preguntas por hacernos… como por ejemplo “no vemos las cosas como son, sino como somos”. ¿Quizá la felicidad es una cuestión de perspectiva?, ¿depende de nuestras creencias, conocimientos, experiencias y genética?
Hay un ejemplo muy curioso con el que seguramente te sientas identificado. Cuando nos enfadamos con alguien o cuando nos divorciamos o tenemos un conflicto profesional… ¿tenemos nosotros siempre la razón? ¿Te has preguntado alguna vez cuando hemos dejado algún trabajo o discutido con los amigos, hijos, vecinos… si nosotros siempre tenemos la razón y son los demás los culpables de nuestra infelicidad?
Tenemos un programa perfectamente instalado que juzga sin cesar. En vez de buscar soluciones busca culpables. En vez de buscar el camino busca la excusa. Los seres humanos actuamos en base al conocimiento y experiencia que tengamos sobre las cosas, pero quizá tenemos que buscar otro punto de vista, concretamente el que nos haga evolucionar y llegar a nuestros objetivos, el que nos hace desarrollarnos y crecer, el que nos hace… ser felices.
Tendemos a etiquetar las cosas según las hayamos percibido en nuestras experiencias anteriores, por lo que ¿si cambiamos nuestros pensamientos y conocimientos podemos cambiar el significado de las cosas? Quizá cambiando nuestros patrones y nuestra visión en la percepción de las cosas conseguiríamos tener más opciones y más oportunidades en nuestra vida personal y profesional.
Quizá la buena suerte hay que buscarla. La felicidad no es algo casual que llega de la mano del destino, quizá la buena suerte hay que buscarla…
Llega un momento en que tenemos que ser protagonistas de nuestras vidas y saber que nuestro “hoy” es el resultado de nuestros pensamientos y actuaciones del pasado. Es decir, nos tenemos que preguntar si lo que hacemos hoy nos acerca a donde queremos estar mañana. Los efectos de nuestra vida actual son un reflejo de lo que en algún momento anterior hemos pensado, realizado o no realizado. Es la ley de causa y efecto: si vivimos en un efecto es porque en algún momento ha habido una causa y nosotros somos el resultado de esa causa.
No todo lo podemos controlar, no podemos dirigir esos elementos circunstanciales que no están bajo nuestro control ni facultad. Lo podemos llamar “naturaleza”, “azar”, “d...