2.1.¿Qué es un conflicto?
Si bien hemos comentado que la comunicación es un proceso social y por tanto se da en nuestra relación con otros, hay que tener en cuenta previamente que se dan también unos componentes intrapersonales.
En concreto, nos referimos a la influencia que ejercen los pensamientos y las emociones en dicho proceso comunicativo.
Nuestra actitud ante la comunicación es clave y se encuentra en el punto de partida, por ello debemos conocer qué papel juegan nuestras emociones y nuestras convicciones en las relaciones que establezco con los demás.
Todas las personas, ante un estímulo (interno o externo), generamos un pensamiento que a su vez produce una emoción y en función de ésta última, tenemos un comportamiento o reacción. Comentar que hay autores que señalan que primero se da la emoción y luego el pensamiento, pero independientemente del orden, lo importante es que tengamos en cuenta ambas variables en el proceso de la comunicación.
Como vemos, dentro del proceso de comunicación, tanto mis pensamientos o creencias como las emociones van a influir en mi manera a la hora de relacionarme con otros y comunicarme con ellos. El autoconocimiento e identificar posibles barreras en este sentido son muy importantes de cara a mejorar nuestras habilidades comunicativas.
Componentes personales que intervienen e influyen en la comunicación. Las emociones activan pensamientos, pero los pensamientos también pueden activar determinadas emociones y ambos desencadenan una conducta.
En consecuencia, y dado que tanto nuestras emociones como creencias influyen en nuestra comunicación, debemos identificarlas y saber gestionarlas y autorregularlas.
En lo referente a las emociones, debemos tener en cuenta que cuando estamos estresados y agotados, somos incapaces de ser eficaces a la hora de comunicarnos.
Gráfico explicativo de la combinación de la energía y la tensión y los efectos que provocan.
Para que la energía emocional sea la adecuada cuando nos comuniquemos, podemos mejorarla siendo conscientes de dónde estamos situados en el gráfico.
Si no estuviéramos en la serenidad y control, sería conveniente regular y gestionar las emociones, por ejemplo, con ejercicios de respiración diafragmática, que no sólo tendrá efectos tranquilizantes en nosotros sino que también ayudarían a que nuestra voz salga de nuestro cuerpo con mayor firmeza, estabilidad y seguridad.
Para realizar la respiración diafragmática correctamente pasamos a continuación a detallar los pasos:
1. Sentarse en una posición cómoda, con la espalda pegada al respaldo y cerrar los ojos.
2. Mantener las piernas dobladas y un poco abiertas.
3. Colocar la mano izquierda sobre el abdomen, cerca del ombligo y la mano derecha sobre el pecho.
4. Observar el movimiento de la respiración.
5. Intentar relajarse y liberar la tensión del cuerpo.
6. Inspirar lentamente por la nariz llevando el aire hasta el fondo de los pulmones.
7. Sentir como la mano izquierda se eleva ligeramente sobre el abdomen y la mano derecha se mueve muy poco siempre después de la del abdomen.
8. Abrir los labios y espirar lentamente hasta vaciar los pulmones por completo. El aire hará un ruido sibilante al salir.
9. Sentir entonces como baja la mano izquierda sobre el abdomen.
Si bien hemos citado esta técnica, hay muchas otras que también pueden ser útiles a la hora de autorregularnos emocionalmente en nuestra comunicación.
En cuánto a nuestros pensamientos y creencias sobre la comunicación, tenemos q...